Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2015.

VISITA AL ACEBUCHAL CON GEÓLOGOS DE MADRID

20150720142027-dscf2907.jpg

Miembros de la Asociación Cultural Fuente del Sol guiaron a geólogos de Madrid por el yacimiento arqueológico del Acebuchal, en Carmona, ayer 20 de julio.

Estos profesores universitarios están realizando una investigación sobre el posible impacto de los movimientos sísmicos sobre las antiguas estructuras arqueológicas, por lo que conectaron con nuestra Asociación para que le sirviéramos de guías. Aurelio Bonilla, Marco Antonio Campillo y Juan Antonio Martínez acompañamos a estos expertos geólogos por este bello paraje natural.

 

Dichos profesores universitarios han llegado hasta Los alcores siguiendo el rastro de Jorge Bonsor, quién en 1918 escribió “El terremoto de 1504 en Carmona y en Los Alcores”, donde hace un interesante estudio sobre este movimiento sísmico que tuvo su epicentro en Carmona, causando un gran número de muertos en una extensa zona de la provincia de Sevilla y numerosos daños materiales, no quedando en la ciudad carmonense ningún techo anterior al siglo XVI.

 

Este movimiento sísmico, y otros anteriores, afectaron al yacimiento del Acebuchal, descrito por la Base de datos del Patrimonio Inmueble de Andalucía del siguiente modo:

“Tipologías

Tipologías

P.Históricos/Etnias

Túmulos funerarios

Edad del Hierro I

Construcciones funerarias

Edad del cobre

Poblados

Edad del cobre

 

Descripción

A simple vista destacan túmulos diseminados que forman parte de la necrópolis orientalizante; extendiéndose por la parte alta de la cornisa a unos 500 metros. Las primeras excavaciones se deben a J. Peláez, a partir de 1891. Bonsor sistematiza las distintas manifestaciones.
Los hallazgos de cerámica campaniforme junto a los túmulos se puede interpretar como restos de hábitat alto de la zona que ocupan los túmulos posteriores. Así, toda la zona de Acebuchal, que denominamos Alcor comprende el hábitat calcolítico con su necrópolis y las necrópolis posteriores.
En la parte alta de Acebuchal se halla un potente hábitat del Calcolítico, destacando los enterramientos en silo para el Calcolítico Pleno, reaprovechados en el Campaniforme.
Por los materiales encontrados se detecta una actividad metalúrgica in situ. La necrópolis descrita por Bonsor pertenece toda ella al momento orientalizante. Los ritos que muestran son de incineración, en túmulo y en fosa sin túmulo. Los marfiles dan una cronología del s. VII- VI a. c”.

Jorge Bonsor, describe la Roca de los Sacrificios, donde está realizada precisamente nuestra foto:

“La Peña de los Sacrificios, del Acebuchal (fig. 3.a), es precisamente una de estas rocas ue en tiempos prehistóricos, deslizándose por la vertiente del cerro, se detuvo formando mesa con ligera inclinación hacia la Vega.

Sobre esta gran mesa de piedra se sacrificaron animales, con ciertas ceremonias, para la alimentación de la colonia agrícola durante la primera y segunda edad del hierro, o sea desde los indígenas ibéricos del tiempo de las primeras invasiones celtas, hasta el final de la dominación cartaginesa. En un recinto de construcción ciclópea adaptado a la arte baja de la roca se recogían la sangre y los despojos de este interesante matadero primitivo.

La importante estación arqueológica del Acebuchal está situada a tres kilómetros al W. de Carmona. En la parte alta exploré en 1896 una necrópolis de túmulos de la primera edad del hierro, y en su proximidad encontré una estación eneolítica, donde tuve la desagradable sorpresa de notar que una grieta, producida por un terremoto, pasaba por medio de ésta, causando la destrucción de algunas sepulturas y silos. A 300 metros al SW. de este sitio aparece la grieta en la superficie donde se extiende más de 200 metros en dirección NW.-SE., en un suelo de roca viva, limpia de tierra. La abertura de la grieta varía de 50 centímetros a un metro cincuenta centímetros. Durante los primeros días de mi exploración del Acebuchal, un pastor tuvo la desgracia de que se le cayeran tres ovejas en esta grieta, con trabajo pudieron salvarse dos, la tercera se perdió, aunque durante mucho tiempo se la oyó berrear a gran profundidad, donde fue imposible llegar”.

 

Siguiendo estas descripciones del arqueólogo Jorge Bonsor, los geólogos estuvieron fotografiando, midiendo y tomando coordenadas de las distintas grietas sobre el terreno, bastante espaciosas y profundas, como decía el amigo Bonsor, para que se despeñaran unas pobres ovejas.

 

En definitiva, un nuevo campo de investigación que se abre para la Asociación Fuente del Sol, una bonita experiencia y una interesante colaboración con dos importantes Universidades de la Comunidad de Madrid.

 

                                                      Marco Antonio Campillo de los Santos

 

 

Etiquetas: , , ,

20/07/2015 14:20 fuentedelsol Enlace permanente. ACTIVIDADES No hay comentarios. Comentar.


Powered by Blogia

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris