LA IMAGEN EN LA SOCIEDAD III

Embajadora número uno de la imagen en esta época fue Cleopatra, última reina Ptolomea, que usaba un tipo de peinado según el evento, el lugar o las personas a las que se tenía que dirigir; así, cuando viajaba a Roma era la envidia por sus estilos griego clásicos, cuando estaba en Alejandría mezclaba estilos griegos con egipcios y, cuando se dirigía a su pueblo, su peinado era egipcio. Podríamos decir que supo perfectamente aliarse con su imagen a la hora de conseguir sus propósitos. Si se dejó aconsejar por algún asesor de imagen de la época lo dejo en el aire. Como vemos, tampoco es nuevo que los políticos utilicen su imagen para dirigirse al público.
Un dato curioso que nos a aportado también la arqueología es el hallazgo de liendres en los cabellos de momias, que nos pueden indicar porqué se afeitaban las cabezas; se sabe que los sacerdotes egipcios se afeitaban todo el cuerpo cada dos días para evitar la presencia de piojos, ya que éstos, aparte de las molestias que causaban, eran portadores de enfermedades, como el tifus; para ello, inventaron una variedad de pociones para prevenir su aparición, como la de fruto de ricino, sebo de buey y aceite de ben, aunque parece que no era muy efectivo como pudieron comprobar las momias, delatadas por la arqueología. o los peines hallados en excavaciones arqueológicas.
Los estilos de las egipcias eran pelo lacio,recto con flequillo, y sus colores capilares preferidos eran los pelirrojos y negros, creados con henna de tonalidades anaranjadas o rojizas mezcladas con sangre de buey o renacuajos machacados según los diferentes reflejos que querían conseguir. Se cree también que fue la primera civilización en crear pigmentos artificiales para crear los colores azules en el cabello, muy de moda también en la época.
En cuanto a los tratamientos para la calvicie tampoco podemos pensar que es invento de nuestros días, ya que hace 3500 años también tenían esta preocupación e intentaban ponerle remedio a base de preparaciones con grasa de distintos animales, como cabras, leones, cocodrilos, serpientes... Tampoco hubiese sido raro cruzarse con algún egipcio por la calle con su parche de hojas de lechuga picada en la cabeza ( remedio también para la calvicie), o a alguno tomando el sol con su pelo empapado en cera de abejas, esperando a que se le secara y se le pusiese rígido a modo de fijador. También se preocupaban por fortalecer su cabello utilizando diversos aceites como el de almendras, romero o de castor...
Los egipcios viajeros tenían por costumbre no afeitarse ni cortarse el pelo hasta que regresaban a su país, en honor a Osiris, dios egipcio. Además, acostumbraban a ofrecer votos a los dioses cuando sus hijos enfermaban; una vez que sanaban lo llevaban al templo, allí le cortaban el pelo poniéndolo en una balanza e igualaban el peso en oro, ofreciéndolo a los dioses en señal de gratitud.... ( continuará)
Blas Jiménez
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