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ASOCIACIÓN CULTURAL FUENTE DEL SOL

Promoción de El Viso del Alcor

Fuente: Youtube y www.visodigital.tk

Vídeo sobre la Tumba de Servilia en la Necrópolis romana de Carmona

Vídeo sobre la Tumba de Servilia en la Necrópolis romana de Carmona

Romana, primera mitad del siglo I d.C.
Patio: 24 x 17,26 m.

Procedencia
Tumba.

Campo de las Canteras.

Descripción técnica
Impresionante edificación, con una parte excavada en la roca y otra construida con grandes sillares, que da forma a una "domus" o casa típica romana.

Comentarios
En este edificio se reutiliza una antigua cantera romana. Un amplio patio porticado central es el eje en torno al cual gira el resto de la construcción.

En el sector norte se abre una galería hipogea que da acceso a un pasillo por el que se llega a la cámara principal, una espaciosa estancia excavada en la roca con una cúpula de grandes nervios unidos en un gran óculo. Esta galería se comunica con el patio a través de tres puertas y cuatro ventanas. En mitad de la pared que delimita la estructura en este lado norte se abre una cámara, igualmente hipogea y de bóveda rebajada, en la que se sitúa un sarcófago que originalmente se encontró dentro de la cámara principal.

En la pared este, junto a la entrada al patio, había una escalera (actualmente cegada) por la que se accedía a otra cámara, de idénticas características que la del sarcófago.

La tumba de Servilia también destaca por las magníficas pinturas murales que se reproducen en el pasillo de acceso a la cámara principal, en las que aparece una figura femenina frente a una balanza. En su interior se han hallado algunos de los mejores ejemplares escultóricos de la necrópolis, como la escultura de Servilia o la del Infante.

Fuente: Conjunto Arqueológico de Carmona. portal de Museos y Conjuntos arqueológicos y monumentales de Andalucía.

LA TABLADA: CIUDAD MILENARIA DE LOS ALCORES

LA TABLADA: CIUDAD MILENARIA DE LOS ALCORES

 

Foto: Ferrocarril en la Estación de El Viso con la Tablada al fondo (1950)

LA TABLADA

CIUDAD MILENARIA DE LOS ALCORES

 

/  SITUACIÓN Y CARACTERÍSTICASORIGEN DEL POBLADO /
 LA CIUDAD DE LA TABLADA  /

YACIMIENTOS SIMILARES /  BIBLIOGRAFÍA 

 

SITUACIÓN Y CARACTERÍSTICAS
La Tablada es un yacimiento arqueológico, situado al extremo sur del casco urbano del pueblo sevillano de El Viso del Alcor, con una extensión aproximada de nueve hectáreas y con 174 metros de altitud en el vértice geodésico que corona su cumbre.

La Tablá es un gran promontorio que se adelanta en el acusado escarpe de Los Alcores, especialmente por el hueco que deja la gran vaguada que sirve de escenario a la villa de El Viso del Alcor. Está aislada prácticamente por casi todos sus lados gracias a la acusada orografía del alcor, lo cual favorece su defensa. Además, desde su cima se divisa la inmensidad de la vega, lo que le confiere una  envidiable posición estratégica.Sin embargo, la incrustación de numerosas piedras (muchas de las cuales no son propias de la zona) parecen demostrar que la Tablada ha sido emcumbrada parcialmente con el fin de dificultar aún más su accesibilidad. Estos aspectos militares, unidos a la gran riqueza hídrica de sus proximidades (Fuente del Sol, Fuente de la Muela,...) y a la cercanía de fértiles campos de cultivo, provoca que dicho lugar esté poblado desde épocas remotas.

El deterioro de este valioso yacimiento, provocado por la ubicación en parte del mismo del recinto ferial ("Tabá Baja") y del intensivo uso agrícola del resto ("Tabla Alta"), unido a la falta de una excavación arqueológica de la zona, dificultan en grado sumo su estudio; no obstante, los hallazgos de abundantes restos cerámicos y de grandes piedras parcialmente labradas, las opiniones doctas de eminentes historiadores, asi como una pormenorizada observación del terreno, nos permiten realizar una serie de hipótesis que intenten aportar un poco más de luz sobre el asunto.

ORIGEN DEL POBLADO

El origen de un poblado en la Tablada es incierto.No existen evidencias ciertas de la ocupación en el Calcolítico
(2500-1700 a.C), sólo indicios
. No obstante, el hallazgo de hachas pulimentadas por el arqueólogo Fernando Amores y por particulares, así como el modelo de ocupación estable en dicha etapa, con una cadencia de núcleos habitados cada cinco kilómetros (Gandul, La Tablada, Alcaudete, El Acebuchal, Carmona, Ranilla y Entremalos), parecen sugerir que dicha posibilidad sea más que probable. De todas formas, sin la realización de unas excavaciones arqueológicas adecuadas es imposible afirmarlo con seguridad.


 LA CIUDAD DE LA TABLADA 

La etapa cronológica de la que vamos a ocuparnos (primer milenio a.C.) incluye una serie de períodos:
  1. PROTOORIENTALIZANTE (finales del Bronce III, 950-750 a.C.)
  2. PERÍODO ORIENTALIZANTE O TARTÉSICO (750-600 a.C.)
  3. IBÉRICO (siglo V- III a.C.)
  4. ROMANO (finales siglo III a.C.- V d.C.)

   1- PERÍODO PROTOORIENTALIZANTE (950-700 a.C.)

Esta etapa  se caracteriza por la llegada a la Península de fenicios y griegos en busca de nuestros abundantes recursos agrícolas y, sobre todo, mineros. Esta riqueza natural es atestiguada por numerosos autores grecolatinos. El período en cuestión parece inestable con la llegada de estos pueblos semitas. Dicha inestabilidad se atestigua por la proliferación de fortificaciones (Mesa de Gandul, Carmona y construcción de la Motilla de Alcaudete).  En dicha época se desarrollaría la Tablada como una de las primeras ciudades de Occidente, ya que ,simultáneamente, los Celtas habitaban pequeños poblados en el centro y norte de Europa. Posiblemente, la Tablá estuvo amurallada, en torno al siglo VIII a.C. (momento especialmente tenso del Bronce Final). La presencia en su base de varias piedras de grandes dimensiones, algunas de las cuales han sido arrojadas ladera abajo, labradas de manera algo tosca y con hendiduras en sus extremos para un perfecto ajuste de las mismas sin ningún tipo de argamasa con la adición de guijarros, puede atestiguar la tradición de fortificar esta ciudad. Las fortificaciones de esta época son paramentos ciclópeos de tipo cónico, ya que no se conoce todavía el sistema constructivo del paramento vertical. Posiblemente, la muralla, de existir,  recorrería la parte de acceso, con algún bastión cónico y defendiendo especialmente la parte más débil del recinto, el puerto que da al recinto ferial ("Tablá Baja").


   2- 
PERÍODO ORIENTALIZANTE O TARTÉSICO (750-600 a.C.)

La época tartésica es la orientalizante por excelencia debido a las enormes influencias comerciales y culturales de los pueblos llegados del otro lado del Mediterráneo, fenicios y griegos.
El mítico Tartessos estaba fragmentado en numerosos reinos independientes, que tenían en común una similar cultura y una subordinación a una ciudad principal situada en algún lugar desconocido del triángulo Huelva-Sevilla-Cádiz.
Este largo espacio de tiempo supuso un importante aumento demográfico, motivado por las pacíficas relaciones comerciales con los fenicios y griegos. Además, se produjo un gran desarrollo de la metalurgia (especialmente la del hierro) y la arribada a estos lares de un gran avance técnico llegado de oriente: el torno cerámico (siglo VI a.C.).
Este esplendor también se ve reflejado en el poblado que nos ocupa, tal como atestigua el gran desarrrollo que experimenta su necrópolis, ubicada en el paraje conocido como Santa Lucía o La Santa. "Su posición junto al Alcor, ocupando toda la loma hace que  relacionemos esta necrópolis con el hábitat inmediato de Mesa de la Tablada, al cual sin duda pertenece" (AMORES;F: Carta Arqueológica de los Alcores, pag. 96). En dicho lugar, situado, al parecer, junto a la Fábrica de Muebles Pino Sastre, detrás del Polideportivo, había túmulos funerarios (unos 17 para Cañal y 14 para Bonsor, de entre 1,50 y 6 metros de altura) de distinta tipología, es decir, de incineración e inhumación. Esta profusión de distintos tipos de ritos dentro de unas mismas variables espacio-temporales parecen suponer un cambio cultural por influencia semita e indoeuropea (estos pueblos tenían la costumbre funeraria de cremar a sus muertos). Lo anteriormente expuesto queda atestiguado por el hecho de que las sepulturas de inhumación tenían ajuares arcaicos, en cambio las que se encuentran en las tumulares son más evolucionadas. Bonsor describe que excavó un túmulo de 2,35 m de altura con una fosa de incineración de 80 cm de profundidad, llena de cenizas y con objetos cercanos quemados. El ajuar, con una cronología aproximada del siglo VII-VI a.C., lo componía un pequeño bote de marfil, cuatro peines y tres placas de marfil decoradas con frisos de animales, palmeras y flores de loto; dos conchas grabadas y un huevo de avestruz con los bordes dentados y decorados con líneas rectas y zig-zag grabadas y pintadas en rojo.
Las casas del poblado de la Tablá eran de forma circular o rectangular, ocupando el lugar más elevado de la ciudad (en torno al vértice geodésico actual) . Los materiales de construcción eran poco resistentes, tales como paja, adobe o madera (sólo los zócalos estaban compuestos de piedra). Además no existía ningún tipo de planificación urbanística.
Todo este desarrollo conduce a una diversificación de las prácticas económicas de esta población, lo que favoreció la tendencia a una creciente estratificación social. Esto hace aparecer a un grupo especializado en la cerámica, tal como lo demuestran los restos de alfares y canteras de barro alrededor de la milenaria ciudad de la Tablá.



   3- PERÍODO IBÉRICO (SIGLOS V-III a.C.)

La época ibérica o turdetana es el resultado del colapso de Tartessos, bien por la destrucción de su capital de manos de los cartagineses (siglo VI a.C.), tal como defienden algunos historiadores como Schulten, Blanco Frejeiro o García Benítez o por el desbarajuste de los mercados metalíferos (García de Cortázar y González Vesga), producido por la interrupción del abastecimiento de estaño para la producción de bronce. Sea como fuere, se produce una mayor atomización política del sur peninsular: es el famoso individualisnmo de los íberos, tal como queda reflejado en la opinión de un historiador del siglo I: "... si hubieran querido unir sus armas, no les habría sido posible a los cartagineses atacar y someter impunemente a la mayor parte de ellos, ni aún antes a los tirios, luego a los celtas..." (ESTRABÓN: Libro III de Geografía. Traducción de García Bellido, pág. 93). Tal como expone el autor anterior, los íberos turdetanos, habitantes del valle del Guadalquivir, van a ser sometidos por los cartagineses (sucesores directos de los fenicios) , que ocupan parte del territorio peninsular tras su derrota frente a Roma en la Primera Guerra Púnica (264-241 a.C.). La ocupación militar de Amílcar Barca (padre de Aníbal y suegro de Asdrúbal) en el año 237 a.C. pone de manifiesto estas intenciones "colonialistas". La influencia cultural de los púnicos sobre sus "aliados" ibéricos va a ser importante, aunque con menor intensisdad que en época orientalizante.
El patrón de poblamiento en la comarca de Los Alcores durante el Bronce Final y el período orientalizante, y que continúa en época ibérica, se basa en la ubicación de los asentamientos a distancias semejantes en torno al escarpe de los Alcores, controlando los recursos de la Vega. Los dos centros principales, Carmona y Gandul, se disponen en los extremos de la distribuición, separados entre sí a la máxima distancia.
La alianza entre los turdetanos de la Tablá y los cartagineses se pone de manifiesto en la antigua existencia en nuestro reducido término municipal de cuatro torres vigías ("turris Hanníbalis"), como argumenta Peláez del Espino: la primera ubicada cerca del camino de la estación ("casita del mortero"); dos de ellas en el solar de la "casa-palacio" de Los Condes del Castellar, y la última en el espacio que actualmente ocupa la capilla del Cristo del Amor.
Iberia se va a ver inmersa en la dura pugna entre romanos y cartagineses por el dominio del Mediterráneo (Segunda Guerra Púnica, 218-201 a.C.), por lo que posiblemente se refuerzan las murallas de la Tablada, tal como se observa en Carmona.
La casa típica turdetana estaba compuesta por materiales pobres (madera, guijarros y adobe), lo que da lugar a que no queden prácticamente restos. Era corriente entre los íberos enlucir y pintar las paredes de sus casas rectangulares. También rellenaban el suelo de sus viviendas con guijarros con cal (la presencia todavía hoy de esas piedras en dicho lugar con incrustaciones de ese material parece demostrarlo). Las casas estarían situadas probablemente en el lugar más elevado de la Tablá, alrededor del vértice geodésico, y protegidas por un cinturón interno de grandes piedras. Los íberos no llegaron demasiado lejos en soluciones propiamente arquitectónicas, ciñiéndose al uso del dintel y el arquitrabe, aunque emplearon en ocasiones el falso arco y la falsa bóveda, construidos por aproximación de hiladas. Esta pobreza arquitectónica contrasta con la riqueza de su orfebrería, como atestigua el tesoro de Mairena del Alcor, fechado en torno al siglo III a.C., el cual está compuesto por valiosas piezas de oro (torques, dos brazaletes, diadema, cinturón, fíbula, pulsera, anillo, bulla y colgante) y plata (copa y dos vasos).
Los numerosos fragmentos cerámicos existentes en la base y laderas de la Tablá denotan una incesante labor comercial y agrícola.
Según Estrabón, la agricultura ibérica era muy abundante y variada. Varrón indica que los íberos turdetanos conocían el arado y el trillo antes de la llegada de los romanos. Los productos agrarios principales son el trigo, el olivo (los fenicios enseñaron a los indígenas la técnica de injertar el acebuche) y la vid. Otras actividades económicas significativas, como complemento de la agricultura, son la ganadería (caballos, asnos, mulos, vacas, cabras, ovejas,...) y la caza de los animales típicos de la fauna mediterránea en un medio natural mucho menos degradado que en la actualidad.
En cuanto a la cerámica de la Tablá hemos de decir que es muy abundante y diversa: ánforas, grandes vasijas, cuencos, platos,... (decoradas con bandas de influencia púnica, bruñidas, de gris de occidente,...)
El guerrero ibérico se protegía en el combate con casco, coraza y un pequeño escudo. Empleaba como armas ofensivas la jabalina, honda, espada y la famosa falcata.
Los habitantes de la Tablá protagonizaron en todas las épocas una intensa vida religiosa. El principar lugar donde se realizaban los ritos mágico-religiosos hubo de ser la Fuente del Sol. Esta hipótesis la fundamento en una serie de principios: su cercanía, su ubicación (al este, como resurgimiento de la nueva vida), su abundancia de agua (elemento sagrado y purificador), el hallazgo en sus cercanías de exvotos romanos, que pueden indicar una continuidad con lo ibérico, etc.
Nuestros "antepasados" ibéricos dejaron de llevar a sus muertos a la Santa: "el cambio cultural de ambos períodos (orientalizante e ibérico) se plasma en el final de las necrópolis orientalizantes, que no pasan del siglo VI a.C., y el inicio de nuevas prácticas funerarias no halladas hsata ahora en los Alcores (AMORES: Carta..., pág. 241). El rito funerario de los íberos era la cremación, como en casi todo el Mediterráneo. A los guerreros se les enterraba con sus armas, y se le depositaban vasos de ofrendas, que se debían de arrojar, igual que las armas, en la pira de cremación.


   4-
PERÍODO ROMANO

La presencia de cerámica campaniense A (vajilla pigmentada de negro que es considerada la cerámica de la conquista de Hispania por las legiones romanas) y  de algunas monedas, entre otros hallazgos, indican la conquista temprana de la Tablada por los romanos (finales del siglo III). El Informe Completo de Patrimonio Inmueble Arqueológico de la Junta de Andalucía referido a la Tablada indica lo siguiente: "En la falda del promontorio, en el extremo oeste del actual campo de feria, hay restos de actividad industrial-alfarería ibérica y necrópolis romana". Según esta misma fuente, existirían construcciones funerarias de la todo el período de dominación romana (finales siglo III a.C.-siglo V).
La romanización fue rápida en la Turdetania debido al mayor de desarrollo de la civilización romana. "Los turdetanos, sobre todo los que viven en la ribera del Betis, han adquirido enteramente la manera de vivir de los romanos hasta olvidar su idioma propio" (ESTRABÓN: Geografía III, 2, 15)
Los ajuares presentes en otras necrópolis, como la del barrio de la Anchoas, en el extremo opuesto de El Viso del Alcor, demuestran una mezcla de culturas y ritos ibérico-romanos.
Durante la crisis del Imperio Romano a partir del siglo III se produce un éxodo de la población urbana al campo. Este éxodo pudo afectar a la Tablada, que poco se fue quedando vacía de población. Parece que la citada población se fue repartiendo por las numerosas villae hispanorromanas (haciendas hispanorromanas dedicadas a la agricultura y ganadería) existentes en los alrededores, tanto en la zona de las terrazas alcoreñas, dedicadas al cultivo del olivar (Rancho Grande, La Vívora, Chorrillo,...), como en la vega (estas últimas dedicadas al cultivo del cereal, como las villae de Alcaude, Moscoso, del Rancho del Zurdo, Santa Lucía,...). La villae más importante fue la situada en el yacimiento de la Estación, situado en el olivar  junto al matadero, también dedicada al cultivo del cereal (los restos de mosaicos, columnas y otros objetos parecer asegurar la importancia de este yacimiento arqueológico)

Para finalizar, hemos de hacer una breve reflexión sobre el estado de deterioro de este yacimiento debido a varias factores: la explotación agrícola, el escaso interés general sobre nuestro patrimonio, el expolio de "buscatesoros", el desconocimiento de la mayor parte de la población visueña,...
Una buena fórmula para evitar el deterioro de este enclave protohistórico sería su adquisición por parte del Ayuntamiento de El Viso del Alcor como la guinda al entorno del Parque de la Muela. Otra medida de protección sería la realización en dicho lugar de excavaciones y estudios serios en colaboración con la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y de las Universidades sevillanas para que los visueños y visueños conozcan su verdadero valor.
Realmente, si protegiéramos nuestro patrimonio, podría fomentarse en El Viso el turismo cultural, más si cabe aprovechando la cercanía de Carmona.



 
YACIMIENTOS SIMILARES

El yacimiento arqueológico más parecido al de la Tablada es el de la Mesa de Gandul, en Alcalá de Guadaira. Información en Internet sobre este enclave la podemos encontrar en:
Otro yacimiento de similares variables espacio-temporales  es de la Motilla, aunque diferente en tipología y características generales (está situada en término de Carmona, pero muy cerca de El Viso, en el lugar conocido como Alcaudete). Información sobre esta construcción milenaria la podemos consultar en las siguientes páginas web:

BIBLIOGRAFÍA

  • CAMPILLO DE LOS SANTOS, MARCO A.: El Yacimiento de la Tablada en el primer milenio a.C., en Revista de las Fiestas de la Santa Cruz, nº10, 1998 (páginas 65-68).
  • CAMPILLO DE LOS SANTOS, JOSÉ ÁNGEL:  El Viso del Alcor: su Historia. Sevilla, 1995.
  • BUESO RAMOS, I.P. y BELLOSO GARRIDO, J.: Historia de El Viso del Alcor, 1997.
  • SANTOS GARCÍA, F.J. y GUERRA ROLDÁN, R.: La Tablada. Ciudad Milenaria en la cornisa de Los Alcores, en  Revista de las Fiestas de la Santa Cruz, nº19, 2007 (páginas 43-46).
  • AMORES CARREDANO, F.: Carta Arqueológica de Los Alcores,. Sevilla. Diputación Provincial, 1982.
  • BENDALA GALÁN, M.: La Necrópolis romana de Carmona. sevilla, Diputación Provincial, 1976.
  • MAIER ALLENDE, J.: Jorge Bonsor (1855-1930). Un académico correspondiente de la Real Academia de la Historia y la Arqueolgía Española. Madrid, Real Academia de la Historia, 1999.
  • MAIER ALLENDE, J.: Epistolario de Jorge Bonsor (1886-1930). Madrid, Real Academia de la Historia, 1999.
  • PELÁEZ DEL ESPINO, F.: Las torres de defensa de El Viso del Alcor a través de sus restos arqueológicos, en Revista de las Fiestas de la Santa Cruz, nº8, 1996 (páginas 55-56).
  • BLÁZQUEZ, J.M. y OTROS: Historia de España Antigua. Tomo I. Madrid, 1983.
  • ESTRABÓN : Libro III de Geografía. Traducción de García Bellido, A. Madrid, 1945.
  • INFORME COMPLETO DE PATRIMONIO INMUEBLE ARQUEOLÓGICO DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA REFERIDO A LA TABLADA.
  • GARCÍA DE CORTÁZAR, F. y GONZÁLEZ VESGA,J.: Breve Historia de España. Madrid, 1993.


MARCO ANTONIO CAMPILLO DE LOS SANTOS

Visita de estudio a la Tablada

Visita de estudio a la Tablada

 

Tras la visita de la tarde del miércoles 08 de julio a La Tablada Alta he realizado algunos cálculos y observaciones:
 
Perímetro Fortaleza Tablada Alta 1.050 metros
 
Superficie Tablada Alta 7,10 Hectáreas
 
Superficie total Tablada Alta + Tablada Baja ( recinto ferial y barrio aledaño ) 11,50 Hectáreas
 
El talud que hay junto a las casetas es el original del recinto fortificado. Si os fijáis en las fotografías aéreas de 1956 ( en blanco y negro )y la actual ( en color ) vemos que sólo la parte inferior del talud junto a las casetas fue recortado para dar más espacio a la feria actual. Este corte es el realizado en vertical al pie del talud, por eso aparece más estrecho en algunas zonas en la fotografía en color.
 
En la zona trasera con una gran pendiente vimos una acumulación continua de piedras desde arriba hasta la base que podría ser los restos de una torre vigía de considerables dimensiones. Desde dicha torre se divisarían los poblados cohetáneos de El Gandul" y " Carmona".
 
En la fotografía en blanco y negro se ve con gran nitidez la rampa de acceso a la entrada de la fortaleza, así como un camino que llega hasta la actual entrada a la feria que también sería la misma del primer recinto amurallado de " La Tablada Baja". Posiblemente al final de la rampa habría una puerta empalizada con un portón o dos torres aledañas, de los que se pueden ver sus restos, los cuales se  han desmoronado desde arriba.
 En la zona más alta se observa una franja de piedras acumuladas que cruza el vértice geodésico y una serie de abombamientos en la zona suroeste que no parecen naturales, sino fruto de la acción del hombre.
 
Vimos que el cinturón amurallado continuaba por la Tablada Baja por el borde del Alcor. Otro día podríamos observar hasta donde llega. Por lógica cerraría a la muralla de la Tablada Alta, de modo que para acceder a la fortaleza primero habría que atravesar un primer muro y luego ascender por la rampa del talud a la entrada principal.
 
                                                                             Paco Aranda
Los asistentes a dicha actividad fueron: Paco Aranda, Armando Rueda, Pedro Alcántara, Javi Urbano, Juan Antonio Martínez, José Ángel y Marco Antonio Campillo, raquel y Mari Carmen.
Fotos: galería de imágenes (carpeta Tablada, Santa Lucía)

MANUEL CERQUERA BECERRA EN CLAVE DE GUBIAS

MANUEL CERQUERA BECERRA EN CLAVE DE GUBIAS

EXPERIENCIA VITAL.

“Tenía Cerquera un gusto exquisito y, era además, un dibujante excepcional. De sus manos han salido obras maestras. He visto allí admirables muestras de su arte para pasos y retablos, inefables esculturas de Vírgenes y Crucificados impresionantes (…) Cerquera era, además, artista en toda la extensión de la palabra. En el taller del Muro de los Navarros siempre había flores. El aroma intenso de los claveles predominaba sobre los ingredientes del oficio. Su afición a la música no era sólo como devoto oyente, sino que se manifestaba también como ejecutante en el piano. Pintaba con la perfección que da el dominio del dibujo, pero también el sentimiento y la pasión por la belleza” (Evocación de Manuel Cerquera, por Agustín Iglesias, ABC. Viernes 24 de Diciembre de 1971, pág. 85)

 

El presente artículo pretende esbozar, dar ligeras pinceladas, sobre el autor de la imagen de Santa María del Alcor, pinceladas que esperamos queden plasmadas, a posteriori en algo más sólido que, de alguna manera, nos permita elaborar una verdadera radiografía sobre el insigne imaginero.

Manuel Cerquera Becerra nació en Alcalá de los panaderos, la villa del Guadaíra, allá por el año de 1906, en los comienzos del reinado de Alfonso XIII (1902-1931). En esos años la mayor parte de la población de la villa se dedicaba a la elaboración del pan y a  trabajos agropecuarios.

Junto a sus padres y hermanos se trasladó a edad temprana a la ciudad hispalense. El futuro escultor era sobrino del canónigo de la catedral y párroco de la Rinconada, don Antonio Cerquera, gran aficionado a la música. Esta afición la transmitió a Manuel, que estudió piano en el conservatorio de Sevilla, y esporádicamente tocaba el órgano de la catedral.

Manuel Cerquera pertenecía a una familia dedicada a la panadería y a la carpintería, por lo que pronto su familia empezó a vislumbrar sus dotes artísticas en la talla de la madera. Debido a dicha circunstancia, sus padres lo introdujeron como aprendiz en el taller del afamado escultor cacereño Enrique Pérez Comendador (1900-1981). Su aprendizaje artístico se va acrecentando con los años, convirtiéndose en un discípulo aventajado. Posteriormente, el joven Cerquera se independizará, abriendo su propio taller en la calle Muro de los Navarros, 27, en el corazón de la ciudad.

Contrajo matrimonio con Ángeles González de la Llera (1906-1992); de esta unión nacieron Manuel, Ángeles, Dolores, Miguel Ángel, Antonio e Isabel, de los cuales a excepción de Manuel, viven todos en la actualidad. Residió en la calle Ardilla, 1 (que no 5 como especifica su esquela), a la vera de la Cava de los Gitanos del barrio de Triana.

Sus hijos, a los cuales agradecemos profundamente su atención, nos han facilitado algunos datos y fotografías de la vida y obra de su padre. El insigne imaginero fue hermano de la hermandad de los Panaderos, gran aficionado a la música, a la pintura (realizaba cuadros para familiares y amigos), a la ebanistería (construía magníficos muebles de caoba) o al fútbol (jugaba partidillos con los amigos y era socio del Sevilla F.C.)

Manuel Cerquera falleció el día 6 de diciembre de 1971, a los 65 años de edad (aunque en la esquela mortuoria aparece como de 75 años), celebrándose el sepelio en la catedral de Triana, la Iglesia de Santa Ana, y siendo enterrado en el Cementerio de San Fernando.

 

LAS DOS EDADES DE PLATA.

Si a finales de los años 20, concretamente en 1927 surgió en la ciudad del Baetis una nueva generación de poetas y literatos, nos referimos, claro está, a la generación del 27, donde se produjo un resurgir de nuestra literatura, podemos afirmar que ocurre algo similar en torno a finales de los años treinta, en este caso con la imaginería, tal vez como consecuencia de los trágicos acontecimientos acaecidos entre 1936-39. En este contexto de crisis surgirá un grupo de poetas de la gubia que de alguna manera, unas veces mejor que otras,  van a intentar completar el vacío de imágenes que se va a producir a raíz de las quemas de iglesias y conventos. Entre este elenco de artistas hemos de hacer mención al que ha sido calificado el Martínez Montañés del siglo XX, don Antonio Castillo Lastrucci, insigne y prolífico imaginero que bebiendo de los cánones más clásicos de la imaginería barroca sevillana supo renovarla y llevarla a extremos que podemos calificar como sublimes. Además del insigne maestro tenemos otro grupo de artistas, tal vez menos conocidos, pero que también aportaron su granito de arena, es el caso del también alcalareño Manuel Pineda Calderón (1906-1974), Carlos Bravo Nogales (1915-1985), los carmonenses Francisco Buiza Fernández (1922-1983) y Antonio Eslava Rubio (1909-1983), Antonio Illanes Rodríguez (1903-1976), Agustín Sánchez-Cid Agüero (1886-1955) o el maestro que nos ocupa, Manuel Cerquera Becerra.

 

OBRAS DEL MAESTRO.

Las obras de Manuel Cerquera son numerosas y de gran valía, aunque ni en vida ni en la actualidad han recibido el reconocimiento que sin duda merecen. Cerquera era un artista completo, pues él mismo doraba, estofaba y esculpía sus figuras. Fue un imaginero y tallista muy activo entre los años 30 y 60 del pasado siglo, recibiendo influencias en sus obras del ilustre escultor barroco, Juan de Mesa.

Entre sus obras, podemos destacar las siguientes:

  • Cristo de la Salvación, titular de la Hermandad de la Soledad de san Buenaventura de Sevilla (1936). Esta imagen se agregó como titular en 1960.
  • Santísima Virgen de la Soledad de Mairena del Alcor (1938).
  • Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Soledad y Cristo Yacente de Fernán Núñez  (Córdoba) También realiza los Pasos  de estilo Barroco (1943).
  • La Cruz de Jesús Nazareno, El Sagrado Corazón de Jesús (1959), La Virgen del Rosario y el diseño del Arco del Postigo, todos ellos en la ciudad gaditana de Rota (Cádiz).
  • Restaura a Nuestro Padre Jesús Nazareno de Olivares y el Cristo de la Buena Muerte de Ayamonte (Huelva)
  • Cristo de la Vera Cruz y Cristo Yacente (1948) de Villalba del Alcor (Huelva)
  • Paso de Misterio en estilo barroco sevillano (1951) de Jesús Cautivo de Dos Hermanas, figura esculpida en 1939 por Antonio Illanes Rodríguez.
  • El Paso de Cristo de la Hermandad de la Vera Cruz de Dos Hermanas.
  • Retablo Mayor de la Parroquia de Jabugo (1959-1960)
  • Respiraderos del Paso de Misterio de la Cofradía sevillana de San Roque.
  • Respiraderos del paso de Nuestro Padre Jesús de las Penas (1963) de Sevilla.
  • El Crucificado en la parroquia sevillana de Corpus Christi.
  • El dibujo y diseño del Paso de La Lanzada de Sevilla (la confección definitiva fue realizada por Antonio Martín)
  • El Trono de la Virgen de Valme.
  • Diseña el Retablo del Sagrado Corazón de Jesús de la Capilla de la Catedral hispalense, sin embargo, la obra definitiva fue realizada por otro escultor.

 

OBRA INSIGNE: SANTA MARÍA DEL ALCOR CORONADA, PATRONA DE EL VISO DEL ALCOR

A lo largo de los últimos veinte años se han escrito diversos artículos en distintas revistas locales que de, alguna manera, nos han hecho conocer datos referentes a  Santa María del Alcor Coronada, que en este año de 2009 ha cumplido los setenta años entre los visueños.

La nueva imagen de la Patrona sustituye a una pequeña Virgen de estilo gótico, datada a finales del siglo XV, la cual desapareció pasto de las llamas en 1936.

El día 3 de enero de 1938, según Domitilo Jiménez, se firmó el contrato con el imaginero Manuel Cerquera. La imagen es de talla completa en madera de Flandes, dorada en oro fino, policromada, y en actitud sedente con el Niño Jesús en su falda en el lado izquierdo, siendo su coste de 2850 pesetas. La nueva imagen fue costeada por el Ayuntamiento de El Viso, siendo Alcalde don Jesús León Sánchez, a petición de la Junta Reconstructora de la Parroquia.

 

La imagen fue traída de incógnito a El Viso a la antigua fábrica de luz, siendo colocada en unas andas para su traslado a la Parroquia. El sábado 26 de agosto de 1939, a las seis de la tarde, fue bendecida y, acto seguido, fue llevada en una multitudinaria procesión por las calles de nuestro pueblo.

 

REINA DEL CIELO Y DE LA TIERRA.

Hace cinco años, tras un largo proceso iniciado por la Hermandad de Santa María del Alcor y de San Pedro Nolasco, la insigne Mater en Magestad, arropada por el pueblo, al igual que ocurriera el 26 de agosto de 1939 la excelsa imagen  fue llevada en volandas desde la capilla del Rosario hasta el Parque de la Constitución, donde, tras una solemne misa fue coronada canónicamente por el Cardenal Arzobispo de la Archidiócesis de Sevilla, Monseñor  Don Carlos Amigo Vallejo. Fue este un momento sublime en el que las manos del Señor Arzobispo, tal como palomas inspiradas por el Espíritu Santo posaron sobre las  sienes de la bendita imagen la magnífica corona, la corona de la reconciliación que tan magníficamente diseñó otro artista, nos referimos a Ricardo Jiménez Palacios que supo transmitir, con gran sensibilidad y acierto, además de conjugar de forma equilibrada, lo nuevo y lo viejo, consiguiendo así un magnífico resultado  creando una  verdadera obra de arte para la reina de los Alcores.

 

DOCUMENTACIÓN:

-         Hemeroteca diario ABC.

-         Entrevista a familiares de don Manuel Cerquera Becerra.

-         Revista nº 1 de Amigos de El Viso, año 1989.

-         Revista de las Fiestas patronales en Honor a Santa María del Alcor, año 2007.

-         Distintas páginas web.

 

 

Autores: Marco Antonio Campillo, José Ángel Campillo, Vidal Prieto, Francisco Javier Urbano y Blas Jiménez (Asociación Cultural Fuente del Sol) y Miguel Ángel Crespo (Hermandad de Santa Mª del Alcor Coronada).

Entrevista a los hijos del imaginero Manuel Cerquera

Entrevista a los hijos del imaginero Manuel Cerquera

Francisco Javier Urbano y Marco Antonio Campillo, componentes de la Asociación Cultural Fuente del Sol, han entrevistado , junto a representantes de la Hermandad de Santa María del Alcor Coronada,a familiares del imaginero Manuel Cerquera Becerra, autor de la Virgen de la Soledad de Mairena del Alcor y de la Patrona de El Viso. Dichas entrevistas se insertan en el estudio que ha realizado una comisión de nuestra Asociación, formada por José Ángel Campillo, Vidal Prieto y Blas Jiménez, juanto a los anteriormente mencionados, para el Boletín especial de la Hermandad, por el 70 aniversario de la llegada de Santa Mª del Alcor Coronada a El Viso, el cual saldrá en breve.

Las entrevistas realizadas a los hijos del insigne imaginero han sido muy fructíferas, por los datos que nos han facilitado y por las fotografías, cuadros o bocetos que nos han mostrado del artista.

 

Foto: Imagen de grupo tomada en el jardín de Antonio Cerquera en Camas. De izquierda a derecha: Antonio Cerquera, hijo del imaginero, Marco Antonio Campillo, Presidente de la Asociación, Miguel Ángel Crespo, miembro de la Hermandad, y Fº javier Urabano, Vocal de la Asociación.

INFORME SOBRE LA HUERTA ABAJO ENTREGADO EN EL REGISTRO DEL AYUNTAMIENTO DE EL VISO DEL ALCOR

INFORME SOBRE LA HUERTA ABAJO ENTREGADO EN EL REGISTRO DEL AYUNTAMIENTO DE EL VISO DEL ALCOR

                                      Asociación Cultural “ Fuente del Sol”

                                      Avda de la Paz, 26   tfn: 630606914

                                       41.520  El Viso del Alcor.

 

José Ángel Campillo de los Santos, con D.N.I ----, como representante de la Asociación Cultural “Fuente del Sol” (NIF ---) que tiene su sede en la avenida de la Paz, 26, manifiesta que por parte de miembros de esta asociación se personaron en la denominada “Huerta de Abajo”, donde se han observado obras de distinta índole, por lo que preocupados por la preservación INTEGRAL de dicho entorno quieren poner de manifiesto tal y como en su momento hizo  uno de los grandes Historiadores de nuestra tierra, don Antonio Domínguez Ortiz que al hacer mención a la  “microhistoria” nos dice que “es a la historia general lo que el átomo al Cosmos, los dos polos indisociables y complementarios de una misma realidad”. Muy acertadamente don Antonio Domínguez nos hace reflexionar, nos hace ver la importancia de lo minúsculo como ente que engendra el Cosmos. Dado que la denominada como “huerta de abajo” se encuentra en un estado inminente de desaparición, tal vez por la desidia del tiempo y de los hombres, esta asociación cultural quiere hacer presente los siguientes aspectos:

 

EXPONEN:

 1º.-  Basándonos en las Ordenanzas Municipales de 1564 ( que nos remiten a otras anteriores de mediados del siglo XV) en las que se hace mención expresa de la denominada  “huerta del Concejo” o de “Abajo” con sus dos albercas, el lavadero público  y de las distintas canalizaciones que en ella había y que en parte  subsisten, tal y como lo refiere el informe técnico elaborado por la Delegación Provincial de Cultura de la Consejería del mismo nombre, con fecha de 10 de marzo de 2006 en los siguientes términos: “respecto a la acequia que conducía el agua desde el abrevadero hasta la alberca y los lavaderos, se conserva original su tramo final, de unos 15 metros, habiéndose perdido los 75 metros correspondientes a su tramo inicial. Esta última zona, la compuesta por el tramo de acequia, los lavaderos y la alberca, sufre una importante degradación, aunque conserva reconocible la tipología original”.

A todo ello hemos de añadir que la referida huerta del Concejo pasó a patrimonio del Señorío por concierto entre ambas partes y los vecinos en 1618. El 1 de octubre de 1754 el Señorío vendió  a  tributo perpetuo la huerta  a favor de José de Guzmán Calvo y de su mujer. Los nuevos propietarios tenían la obligación de tener limpia  la alberca con que se riega dicha huerta que sirve de lavadero a la villa”. En la escritura de venta se especifica el número de árboles que había en ella, siendo digno de destacar ciento cincuenta y cuatro granados y  tres cuerdas de moreras. En 1790 se va a producir una cesión de bienes por parte de los propietarios a favor de  su  hijo que iba a  ingresar en el Estado Eclesiástico.

 

2º.-Teniendo en cuenta el alto valor etnológico de la zona en su conjunto (fuente, pilar-abrevadero, alberca, etc.) donde el agua ha jugado un valor fundamental para configurar lo que hoy llamamos El Viso del Alcor, “donde los bienes que componen este conjunto son altamente representativos de la forma de vida de los habitantes de El Viso del Alcor, quienes tradicionalmente han sabido aprovechar las posibilidades que le ofrecía el manantial  de agua para establecer distintos usos concretados en la infraestructura descrita”.

3º.- Dado que la zona a la que hacemos referencia, en su conjunto, ha sido una zona muy antropizada a lo largo de la Historia, dado que se observan restos materiales diseminados de fustes de columnas, piedras de distinta índole incrustadas en el camino, fósiles, etc.

 

SOLICITAN:

1º.-Una excavación de urgencia, dada la importancia del conjunto “de bienes con destacados valores culturales en el ámbito local cuya protección y futuras intervenciones deben abordarse globalmente para ofrecer una lectura correcta y completa de dicho conjunto”.

2º.-Se apliquen íntegramente  las recomendaciones de la Delegación Provincial de cultura a partir del informe técnico ya citado anteriormente.

3º.-Se incluya en el catálogo de bienes culturales del nuevo planeamiento.

4º.-Se lleven a cabo todas las  acciones que, de una u otra manera, protejan en su totalidad al conjunto al que hacemos referencia.

5º.-Crear en dicho lugar un centro de interpretación sobre el agua que sirva como elemento didáctico a las nuevas generaciones.

 

                                                El Viso del Alcor, 22 de julio de 2009.

 

 

Exmo. Sr. Alcalde Presidente del Exmo. Ayuntamiento de El Viso del Alcor.

 

 

LA PIEZA DEL MES EN EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA

LA PIEZA DEL MES EN EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA

FICHA DE LA PIEZA: LA PALETA DE MARFIL DE

EL ACEBUCHAL (CARMONA)

"Inventario 

ROD0116-0117

Departamento

Conservación e Investigación

Clasif. Genérica

Eboraria

Objeto

Paleta

Título

La paleta de marfil de El Acebuchal

Material/Soporte

Marfil

Técnica/s

Tallado
Incisión
Alisado

Dimensiones

Grosor máximo = 0.4 cm; Grosor mínimo = 0.2 cm; Peso = 25 gr; Anchura máxima = 4.5 cm; Anchura mínima = 3 cm; Longitud máxima = 16 cm

Descripción

Paleta rectangular con depósito circular central, flanqueado por una decoración simétrica grabada que incluye elementos vegetales y zoomorfos. La escena representa una cabra montés de pie con la cabeza vuelta hacia atrás, junto a un árbol esquematizado del que parece comer, y entre sus patas traseras, sitúa una flor de loto que emerge del suelo. En el extremo, friso con línea geométrica formando zig-zag. La superficie de la paleta está finamente pulida, y el trazo de las figuras, se encuentra delineado de forma somera

Iconográfia

Representación simbólica

Contexto Cultural

Bronce Final. Orientalizante

Datación

700[ac]=501[ac] (Siglos VII-VI a. C.)

Num. propia

507 (Inventario General)
508 (Inventario General)

Uso/función

Ritual / Funeraria

Procedencia

El Acebuchal, Carmona (Campiña de Sevilla (comarca), Sevilla)

Clasif. razonada

Esta magnífica paleta se relaciona con las producciones más significativas de marfil de época protohistórica en Andalucía. Su delicadeza, rica decoración y excelente conservación, hacen de ella una de las principales manifestaciones que permiten comprender el proceso de intercambio cultural en el Bajo Valle del Guadalquivir durante el periodo Orientalizante. A pesar de la ausencia de un contexto arqueológico preciso, sabemos que formó parte del ajuar de una tumba principesca excavada a fines del s. XIX por el erudito carmonense Juan Peláez. Se halló fragmentada en dos piezas, identificadas en origen como sendas cucharas rituales, aunque posteriores investigaciones certificaron que se trataba de una paleta de tocador, utilizada para la preparación de ungüentos. Su singular decoración se relaciona con la iconografía oriental, representada por escenas de animales (gacelas, antílopes), seres fantásticos (esfinges) y elementos del mundo vegetal. Se trata sin duda de una producción local de los siglos VII-VI a. C, vinculada a un artesano conocedor de la tradición fenicia, originando un modelo específico dentro del denominado "taller de los peines en zig-zag" (Almagro-Gorbea, 2004). De las 250 piezas de marfil que actualmente se conocen en la Península Ibérica, la mayoría proceden de la comarca sevillana de Los Alcores, concretamente de sus necrópolis tartésicas. El resto de hallazgos se sitúan en Medellín (Badajoz) y en otros puntos relacionados con la presencia y el comercio de los fenicios, como son Huelva, Jaén y Málaga

Bibliografía

Aubet Semmler, María Eugenia (1980): "Los marfiles fenicios del Bajo Guadalquivir II. Acebuchal y Alcantarilla", Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, p. 59-62, fig. 11

Fernández Gómez, Fernando (2005): "Elfenbeinpalette", Hannibal ad portas. Macht und Reichtum Karthagos, Herausgegeben vom Badischen Landesmuseum Karlsruhe, p. 337, nº 7
Nº Registro 14810

Almagro Gorbea, Martín (2008): "Objetos de marfil y hueso", La necrópolis de Medellín II. Estudio de los hallazgos, pp. 409-410, fig. 537,4

Blanco Freijeiro, Antonio (1960): "Orientalia II", Archivo Español de Arqueología, 33, p. 12, fig. 7

Fernández Gómez, Fernando (2003): "Palette", Sea routes... From Sidon to Huelva. Interconnections in the mediterranean. 16th-6th c. B.C., (Nicholas Chr. Stampolidis, ed.), Museum of Cycladic Art, Athens, p. 532, nº 1041
Nº Registro 14658

Bonsor, George Edwards (1899): Les colonies agricoles pré-romaines de la Vallée du Bétis, p. 90, fig. 127

Torres Ortiz, Mariano (2002): Tartessos, p. 256
Nº Registro 15852

D´Angelo, M. C. (1989): "Una scodellina eburnea da Acebuchal", Rivista di Studi Fenici 17 (1), pp. 117-125, láms. VIII-IX

Madaria, José Luis de (2000): "Paleta", Argantonio, rey de Tartessos, p. 296, nº 148
Nº Registro 13981

Blech, Michael / Koch, Michael / Kunst Michael (2001): Denkmäler der Frühzeit, Hispania Antiqua, 1, tafel 135

Blázquez Martínez, José Mª (1975): "Tartessos y los orígenes de la colonización fenicia en Occidente", lám. 62-B

Fernández Chicarro y de Dios, Concepción (1946): "Notas sobre las placas de marfil grabadas, de la Colección Peláez", Memorias de los Museos Arqueológicos Provinciales, 1945. Vol. VI, pp. 119- 128, pp. 120-122, nº 4, figs. 17 y 21"

                Fuente: Museo Arqueológico de Sevilla

La anterior pieza se comentó en una conferencia realizada en abril de 2009 por D. Pablo Quesada Sanz ; un resumen de la misma se puede leer en el siguiente enlace: 

http://www.juntadeandalucia.es/cultura/museos/media/docs/MASE_enara_abril_2009_2.pdf