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ASOCIACIÓN CULTURAL FUENTE DEL SOL

PASEO POR LA HISTORIA

Sobre las 9:30 del domingo me puse en marcha, cogí mi cámara de fotos y me dispuse a disfrutar de un paseo por los parajes con más riqueza arqueológica de nuestro pueblo,  el tiempo, la motivación, la curiosidad e incluso la incertidumbre de lo que me podía deparar me invitaban y empujaban hacia ello. Comencé mi excursión en el matadero  y desde el mismo momento que me baje del coche ya divisé uno de mis objetivos: " la Tablá",si nuestros estudios eran cierto , y aquel terreno elevado sirvió de asentamiento de un poblado , tendría que ser gigantesco y majestuoso, me deje llevar por mi imaginación y si también estábamos en lo cierto sobre la medición de las supuesta murallas 2.20 de ancho , pues de alto tendría que tener entre 3 y 4 metros mínimos, lo que la haría una fortaleza prácticamente inexpugnable , así que decidí dejar lo mejor para el final como en toda buena aventura que se aprecie y empezar por los recientes hallazgos que tuvo conocimiento mi asociación.

Después de atravesar el olivar medio abandonado que nuestro admirado profesor Amores Carredano había catalogado como zona de interés arqueológico por los restos encontrados de una supuesta villa romana, en la cual era evidente la cantidad de restos ladrillos y materiales de construcción, ¿romanas? porque no a mí personalmente me lo parecía,  me dirigí hacia el yacimiento, tome las primeras fotos desde arriba, restos amontonados de ladrillo abajo, en dos montones curiosamente, luego fotografié desde arriba nuestro des cubrimiento  con síntomas evidentes de que la mano del hombre había pasado por allí antes que nosotros para sacar a la luz los restos allí enterrados hasta hace poco, me encaminé hacia una pequeña pendiente por donde días antes un grupo de expedición compuesto por miembros de mi asociación y yo mismo habíamos pasado antes, cuando llegue al lugar y ante la impaciencia de poder volver a ver aquel nuevo descubrimiento cual fue mi sorpresa , cuando al contrario de nuestra especulaciones en nuestra primera visita, habían vuelto a saquear aquel lugar. Los agujeros que días antes habíamos fotografiado eran más grandes y también había alguno nuevo, el montón de arena que supuestamente el agua había desprendido y era lo que había sacado a la luz nuestro yacimiento, digo supuestamente porque ya no estoy tan convencido, estaba todo removido y las marcas de soletazos eran evidentes, con un  poco de decepción e intentando despreocuparme lo antes posible porque desgraciadamente se que estas cosas ocurren, me dispuse a fotografiar detalladamente  todo lo que aquellos " enamorados de la historia" nos habían dejado para que nosotros pudiésemos comenzar nuestros estudios.

Y allí estaba, se mantenía en pié, aunque un poco mas dañada pero seguía en buen estado de conservación, ¿cloaca?, ¿tumba romana?,  no sé. Terminé de tirar algunas fotos más y me encaminé hacia el otro lado del arroyo para poder volver a fotografiarlo desde lejos, desde allí se apreciaba mucho mejor la abertura en el terreno y su bóveda.

Me encamine hacia la cima de la Tablá por uno de los senderos que salen por el camino de alado del arroyo y siempre bordeando la cara oeste, cuando ya había subido un largo trecho empezaron a aparecer los primeros trozos de cerámica, de todos tamaños y colores, en ese momento pensé que me hubiese gustado tener a mano uno de esos aparatitos que tienen que estar ya inventados y no deben ser muy costosos, para poder datar aquellos trozos en un momento y que me hubiesen situado en la época rápidamente, trozos que luego más adelante comprobaría que minaban casi todo el territorio que empezaba a explorar, unos cuantos pasos mas adelante dos cosas llamaron mi atención, la primera el gran socavón que se apreciaba en ese lado del asentamiento el cuál estéticamente rompía aquella cara y que tras las últimas lluvias parecía haber aumentado su tamaño, me hubiese gustado subir y curiosear un poco pero ante la dificultad para llegar allí pensé en dejarlo para otro día así tendría motivos para volver (si es que no los había encontrado ya). El segundo era una pequeña montaña de piedras de mas o menos 20 o 25 cm todas redondas y con el mismo diámetro mas o menos, seguí avanzando y  más montones dos, tres ,cuatro hasta 5 llegue a contar y en cada uno las piedras eran de diferente tamaño, (podrían ser restos de nuestra muralla?, ¿de alguna construción?,¿enterramientos?), no se pero me volvieron a parecer curiosos, fotografía al canto y proseguí.

Después de varios metros y seguir observando los trozos de cerámicas que no habían dejado de acompañarme en todo mi recorrido llegue a la mal afortunada fuente que da nombre a mi asociación, y realmente en aquel lugar me envolvía alguna sensación mágica que no puedo describir, pero comprendí porque le daba ese nombre y la creencia de que en tiempos inmemorable se acudiera allí para realizar algún culto o rito religioso. Después de observar los restos de tegulas, supuestamente también romanas que unos estudios anteriores nos habían revelado, me encaminé hacia el último trayecto que me llevaría hacia la supuesta entrada del gran asentamiento.

Y allí estaba delante de mi una gran rampa con unos 11.50 metros de diámetro ( todos estos dato me lo proporcionó ,la vista estudio que había realizado días anteriores con mis compañeros fuentesoleños), ascendí por ella y mi imaginación me volvió a situarme que estaba entrando en una gran fortaleza, la amplitud del terreno ,su llanura, la presencia de agua cercana la cantidad de restos de cerámica que me seguía acompañando, su gran situación defensiva, todo me indicaba , que impepinablemente en alguna época de nuestra historia aquel lugar había sido habitado por alguna civilización o civilizaciones. La bordeé y me dirigí hacia el lugar donde la lluvia nos habáa dejado al descubierto aquel tesoro, aquella lucerna de 2300 años (datada por el Seprona y el arqueólogo del museo de Carmona) que se mantenía en perfecto estado de conservación un eslabón mas para el aporte de signos de evidente población y termine sentado en su cara oeste por la que había bordeado un rato antes, desde allí llegue a observar el olivar que había iniciado mi aventura, y allí sentado empecé a reflexionar: cuantas gente antes que yo habían pasado por aquel paraje, cuántas culturas ya que las evidencias de pobladores habían sido constante en toda la excusión, y me inquietaba la necesidad urgente de una prospección arqueológica de aquel paraje, ya que yo solo en una mañana había encontrado suficientes motivos para ello. Después de fotografiar aquellas magnificas vistas y disfrutar una vez mas del magnífico paisaje que estaba delante de mi di por concluida mi excursión.

Blas Jiménez Sánchez.

Vicepresidente Asociación Cultural Fuente del Sol.

 

LA FUENTE DEL CONCEJO O DE LOS SARDINA

La fuente del Concejo o de los Sardinas es la única  existente en el casco urbano de la localidad, en pleno centro histórico, justo debajo de la actual  Plaza del Sacristán Guerrero y enfrentada a la que fuera Casa-Palacio de los Condes del Castellar (actual Ayuntamiento) tal y como nos lo refiere el  cronista de la orden mercedaria, fray Pedro de San Cecilio: “Tiene una sola fuente  de agua dulce, que nace de la cabeza de una barrera contigua al    Palacio de los condes”. Aunque estamos ante la Fuente del Concejo, su actual nombre “de los Sardinas” (desde el último siglo) hace referencia al hecho de que la misma estaba situada a la vivienda de esta familia que gozó de una elevada posición económica en los primeros años de la vigésima centuria. Esta casa, según cuentan, fue donada al Ayuntamiento, hecho que  permitió, en los años cincuenta del siglo XX, remodelar la plaza.

Tal y como nos indica Madoz el agua de la fuente era de una calidad regular, lo que en el pueblo siempre se ha calificado como agua “gorda”, hecho que obligaba a sacar agua, bien de pozos particulares, o de las fuentes cercanas de la Muela o de la Alunada, más propicias para el consumo humano.

La procedencia del agua hemos de buscarla en un manantial mejorado por “un curioso sistema de minas, que según informaciones, partiría de las mismas entrañas del promontorio donde se encuentra la iglesia parroquial”. Hemos de decir que este sistema de minas arranca propiamente del Alcor, así encontramos una referencia a las denominadas lumbreras (hoy calle Lumbreras) “por dónde viene el agua a la fuente de ella [de la villa]”.

La fuente, al igual que los montes, prados, etc., eran propiedad del señor  tal y como lo demuestra el documento de fundación del mayorazgo “consistente en la villa del Viso con sus vasallos, términos, montes, prados, pastos, dehesas, aguas corrientes, estantes y manantes...”. Su importancia  queda reflejada en  las  Ordenanzas  Municipales en las que se especifica que  los encargados de velar por la limpieza de la fuente, cada dos años, eran los Alcaldes Ordinarios que, además, tenían la obligación de arreglar y de limpiar las lumbreras a costa del Concejo. Para que el agua no se contaminara con el jabón estaba taxativamente prohibido, y bajo multa, lavar la ropa tanto en la fuente como en el pilar, de ahí que el fiel encargado de su mantenimiento y limpieza tuviese potestad para prender a aquella persona o personas que sorprendiese lavando en dichos lugares.Estamos ante un complejo sistema  de tuberías que conduce el agua de la fuente, a través de una atarjea paralela a las paredes de la casa- palacio, a un pilar o abrevadero al que ningún vecino podía llevar a beber sus bueyes sin permiso del Concejo. El agua de la fuente, a su vez, descargaba en el lavadero que dependía de los arrendadores de la huerta de la Villa o  de abajo, (propiedad del  Concejo en el siglo XVI) por lo que  estaban obligados a tenerlo lleno de agua “para que las mujeres puedan lavar en él, según que siempre se ha usado, principalmente el día del viernes, y del sábado... so- pena de cien maravedíes para el dicho Concejo”. Además los arrendadores de la huerta estaban obligados a: limpiar la alberca y el pilar  todos los meses, evitando, de esta manera, la acumulación de cieno y suciedad. En el supuesto en el que la alberca estuviese vacía, estaban obligados a tener preparada la que se denomina como “la de abajo”. De la alberca el agua corría hacia el arroyo de la Alcantarilla.Otro ramal o tubería de la fuente se dirigía al convento de mercedarios que tenía por merced de don Gaspar Juan Árias de Saavedra, desde 1625, la concesión de media paja de agua.

Cuando era preciso arreglar el pilar o el lavadero, y, dado que el agua  era del Señor, las reparaciones se pagaban entre éste y el Concejo, según acuerdo entre ambas partes.La fuente dio lugar a conflictos entre los vecinos y el convento de mercedarios  que tomaron  más agua de lo que se les había concedido, tal y como ocurrió en junio de 1654, fecha en la que se detecta que la fuente no echaba agua. Ante esta circunstancia, el Cabildo  decidió reunir a los vecinos y abrir la fuente hallando sus cañones  obstruidos. Ante este hecho, se decidió pedir daños y perjuicios al Padre Comendador y al Provincial, que recriminó los hechos. Unos años antes, en 1643, se produjo un cambio  un cambio  trascendental en la fisonomía de la fuente, pues el Cabildo acordó pedir al Conde que se cubriese porque al estar descubierta “se echan muchas cosas y caen muchos niños”. Estamos ante el primer cambio que se produce  en la fuente pues, al cubrirla, hubo que construir una bóveda, sobre la que, con el tiempo, se construirían viviendas. Estas viviendas desaparecieron en torno a los años cincuenta del pasado siglo, cuando se erige la Cruz de los Caídos.

 

 

                                           José Ángel Campillo de los Santos

 

HALLAZGO DE LUCERNA IBERO-TURDETANA

HALLAZGO DE LUCERNA IBERO-TURDETANA

 

 

ENCONTRADA PIEZA DE MÁS DE 2.300 AÑOS EN EL VISO DEL ALCOR

 

 

Miembros de la Asociación Cultural Fuente del Sol hallaron en El Viso del Alcor una lucerna en perfecto estado de conservación que ha sido datada por el SEPRONA en el S.IV a.c. La pieza fue encontrada en el yacimiento conocido como La Tablá Alta, junto al recinto de las Fiestas de la Santa Cruz.

 

Miembros de la Asociación Cultural Fuente del Sol de la localidad sevillana de El Viso del Alcor realizaron durante el pasado mes de marzo una visita al paraje denominado “La Tablá” para realizar estudio visual de esta zona, localizada en una de las alturas del escarpe de los Alcores, junto al casco urbano del municipio. En esta visita, además de localizar y documentar en la superficie del terreno sillares de piedra tallada, numerosos fragmentos de cerámica de distintas épocas y otros restos arqueológicos de consideración, se halló un tipo de lámpara de aceite, una lucerna, en perfecto estado de conservación.

 

Por la importancia del hallazgo, los miembros de la Asociación Cultural Fuente del Sol se desplazaron al puesto de la Guardia Civil más cercano para comunicar este hecho al SEPRONA y dejar depositada la pieza para su estudio y custodia. Recientemente, responsables del mismo SEPRONA se han puesto en contacto con la Asociación Cultural Fuente del Sol para comunicar que la pieza ha sido datada por los servicios arqueológicos del Museo de Carmona en el Siglo IV antes de Cristo, teniendo por tanto la lucerna una antigüedad de más de 2.300 años, señalando así el valor histórico de esta lámpara de época ibero-turdetana.

 

La Tablá, el lugar donde la Asociación Cultural Fuente del Sol ha hallado esta importante pieza arqueológica, aún no ha sido estudiado fondo, a pesar de ser un yacimiento arqueológico habitado desde tiempo inmemorial y del que se conocen restos de igual o más importancia. Es de señalar el punto de acceso a este lugar donde es visible una rampa de acceso con losas de piedra de grandes dimensiones que facilitaba la subida de animales y carros de mercancía al poblado existente en tiempos históricos.

Para Marco Antonio Campillo de los Santos, Presidente de la Asociación Cultural Fuente del Sol, “esta pieza que hemos encontrado es un detalle más de la importancia histórica de los enclaves existentes en la comarca de Los Alcores, y concretamente en La Tablá de El Viso del Alcor, un lugar que desde la asociación queremos proteger y fomentar como parte esencial de la historia de nuestro pueblo”.

 

                                                                                  JESÚS GONZÁLEZ SUÁREZ

 

 

 

 

 

LA MARGINACIÓN DE LA MUJER EN LA EDAD MODERNA.EL VISO DEL ALCOR COMO EJEMPLO

El Presidente de la Asociación Cultural Fuente del Sol, Marco Antonio Campillo de los Santos,  ha publicado el siguiente artículo histórico sobre El Viso del Alcor en el Anuario de Estudios Locales, año 2009, de la Asociación Provincial sevillana de cronistas e investigadores locales (ASCIL):

 

LA MARGINACIÓN DE LA MUJER EN LA EDAD MODERNA. EL VISO DEL ALCOR COMO EJEMPLO

 

La Historia de la Mujer es de creación reciente y aún se encuentra en proceso de consolidación y legitimación. La investigación histórica tradicional subordina la experiencia histórica de la humanidad al varón, no siendo una excepción la historiografía sobre El Viso del Alcor, en la que apenas aparecen nombres de mujeres; a lo sumo se han estudiado algunas excepcionales figuras femeninas, poco representativas de sus contemporáneas, tal es el caso de Beatriz Ramírez de Mendoza, IV Condesa del Castellar. Este artículo pretende esbozar de manera general y sintética la Historia de la mujer visueña desde el Renacimiento hasta el Siglo de las Luces.

 

LA MUJER VISUEÑA EN LA EDAD MODERNA

Los moralistas del XVI tenían como imagen de la mujer perfecta a la Virgen María, cuya semblanza emanaba pureza,  honestidad y  buena voluntad. Erasmo y Luis Vives recomendaban educar a las mujeres para ser hijas, esposas sumisas y buenas madres. Los teólogos del Barroco, continuando con la misoginia tradicional, definieron la tarea de las mujeres en el proceso de procreación como puramente pasivo. En definitiva, Vives y otros moralistas españoles de la Edad Moderna relegaron a las mujeres a los papeles de "madres, hijas, viudas, vírgenes o prostitutas, santas o brujas”, por lo que sería interesante observar si las visueñas de esta época encajaban o no con esos determinados y limitados roles.

La casada

La familia extensa era la base del entramado social desde hace siglos y tenía la estructura de un reino en miniatura, en el que el padre tenía el poder absoluto. Se consideraba que la mujer tenía únicamente dos destinos honorables: casada o monja. Los padres regulaban las bodas de sus hijos. Luis Vives, en su obra “Deberes del marido” consideraba que “una larga y jamás desmentida experiencia ha enseñado que son muy raros los casamientos afortunados que a hurto se concertaron entre el mozo y la doncella, y, al contrario, que son harto pocos los matrimonios desafortunados de quienes los padres fueron los inspiradores y casamenteros…”[1]. Los padres procuraban generalmente casar a sus hijos dentro de su grupo social y en su entorno. Los hijos que se casaban sin el consentimiento paterno perdían sus derechos a la herencia y los lazos familiares quedaban rotos. Según la mentalidad de la época, la mujer tenía básicamente tres funciones: ordenar el trabajo doméstico, perpetuar la especie humana y satisfacer las necesidades afectivas de su esposo. Esa es la razón por la que el matrimonio sería un fin para la mujer. Para contraer matrimonio las féminas debían aportar una dote cuyo valor variaba en función de las condiciones económicas de la futura esposa. Siempre quedaba la posibilidad del adulterio, algo bastante común tanto entre hombres como entre mujeres. Evidentemente, el tratamiento social y legal era diferente si lo cometía uno u otra. Si la mujer casada era sorprendida en pleno adulterio, el marido tenía la potestad de matarla en ese momento, siempre y cuando también ejecutase al amante. Si el marido tenía solo sospechas de adulterio, debía denunciar el caso ante los tribunales y cuando fuera probado, los culpables eran entregados al marido para que hiciese justicia o los dejara libres. En cambio, una buena esposa debería pasar por alto las infidelidades de su marido, para buscar, por encima de todo, la paz del hogar. La mujer casada debía sufrir con resignación los malos tratos de su marido, por muy bárbaro que éste fuese. Las mujeres del Antiguo Régimen tenían, por regla general, muchos hijos, pero la elevada mortalidad infantil en los primeros meses de vida, debido a las pésimas condiciones higiénicas y sanitarias, hacía que sólo sobrevivieran unos pocos.

Los documentos del Antiguo Régimen hacen referencia a los cabezas de familia, por lo que las nombres de mujeres apenas aparecen. Sin embargo, es más usual que aparezcan los nombres de mujeres de la nobleza, de mayor consideración social que las mujeres comunes. El Viso no es una excepción, por lo que podemos citar varios ejemplos, aunque matizando que las estancias de los Condes del Castellar en nuestro pueblo fueron escasas y esporádicas.

 El Mayorazgo de El Viso fue fundado por Juan de Saavedra y su mujer Juana de Avellaneda en 1456 para el primogénito del matrimonio, Fernán Arias. Según las cláusulas de tal documento, el Mayorazgo pasaría a los descendientes legítimos de Fernán, prefiriéndose el mayor al menor y el varón a la hembra.

Beatriz Ramírez de Mendoza, Duquesa de Rivas, se casó con Fernando Arias de Saavedra, IV Conde del Castellar, en 1584, a los 29 años de edad. Tuvo seis hijos, cuatro niñas y dos niños: Ana, que murió antes de bautizarse; Juana, que nació en 1587; Ana María, nacida en 1589; Beatriz, que nació en 1591 y murió a los 11 años; Gaspar Juan, que nació en junio de 1593; y Baltasar, que nació en 1594, y falleció soltero en 1615. Este ejemplo concreto es una muestra de la alta natalidad de la época (una cadencia de un hijo cada dos años) y la elevada mortalidad infantil, más destacable aún porque estamos hablando de una familia acomodada y perteneciente al estamento privilegiado de la sociedad. Gaspar Juan Arias de Saavedra, V Conde del Castellar e hijo de la anterior, se casó en 1609, antes de cumplir los 15 años, con su prima Francisca de Ulloa Saavedra. A pesar de la temprana muerte del conde, a los 29 años, en julio de 1622, el matrimonio tuvo tres hijos: Fernando Miguel Arias de Saavedra (señor de El Viso y Conde del Castellar), José Ramírez de Saavedra (marqués de Rivas) y Beatriz Arias de Saavedra (dama de la reina)

La soltera

A pesar de las limitaciones matrimoniales, el matrimonio era preferible a la soltería, pues ésta tenía un sentido peyorativo en la sociedad de la época, llegando hasta   nuestros días el apelativo de “solterona”.

La viuda

La mujer, tras la muerte del marido, se convertía automáticamente en cabeza de familia, y como tal era censada. El Encabezamiento de 1554[2] ofrece un total de 165 vecinos, de los cuales 17 son viudas, lo que representa el 10 % de los cabezas de familia. El  Encabezamiento de 1694[3] ofrece una población de 248 vecinos, incluyendo a 20 mujeres (8%), de las que tres (Juana de Aguilar, Josefa Algarín y Gerónima de Aguayo,) debían tener una mayor consideración social, ya que son las únicas que reciben el apelativo de “doña”. El Vecindario de Ensenada de 1759[4] ofrece una población de 452 vecinos, de los cuales hay 29 viudas pobres  cuyo estado no consta (6% del total).El padrón de 1798[5]  nos informa que hay 675 vecinos, repartidos en 17 calles, de los cuales 42 son mujeres cabezas de familia (6%). Los nombres propios más frecuentes de estas visueñas son Josefa, María, Isabel, Juana, Francisca y Catalina (conformando estos seis  apelativos el 51 % de la población femenina).

  La viuda era considerada con especial simpatía, mezclada con algo de compasión por la sociedad de su tiempo. La viudez en el Antiguo Régimen, mayoritariamente femenina, puede ser considerada como equivalente a un intenso dolor por haber perdido al ser querido o una liberación de tan dura opresión. “Y aun las hay que se alegren de la muerte de sus maridos, como si con su muerte se sacudiesen un triste yugo, y como si se hubiesen libertado de una servidumbre y cautiverio”[6]. Muchas viudas de nivel medio y bajo caían en la pobreza tras la muerte de sus maridos, ya que cesaban los ingresos. Aunque la viuda tratase de socorrerse, a ella y a los suyos, con algún trabajo, éste era tan mísero y los ingresos tan escasos que no la sacaban de la pobreza. No obstante, hay casos frecuentes de viudas que mantienen un alto estatus social tras enviudar.El caso más llamativo de una viuda con alta consideración y jerarquía es la anteriormente citada Beatriz Ramírez de Mendoza, que tras enviudar en septiembre de 1594, a los 38 años de edad, se convirtió en cabeza de familia hasta que su hijo, Gaspar Juan, V Conde del Castellar, es proclamado mayor de edad en junio de 1608. Esta mujer, de una profunda religiosidad, tuvo una agitada vida social, impulsando la reforma mercedaria y creando cuatro conventos, uno de ellos en El Viso, llegó a conspirar contra el Duque de Lerma, valido del rey Felipe III,…. Esta enérgica mujer falleció en noviembre de 1626, a los 70 años, sobreviviéndole tan solo dos de sus hijas.

El Catastro Eclesiástico de Ensenada de mediados del siglo XVIII[7] nos informa de modo indirecto de una serie de mujeres acaudaladas que crean  importantes Capellanías (fundaciones religiosas de carácter privado, mediante las cuales el testador dona una serie de bienes para la celebración  periódica de  una serie de misas por su alma).

Los visueños y visueñas de mayor rango social eran enterrados en la Parroquia de Santa María del Alcor, mientras la mayoría recibían sepultura en el cementerio anexo a ella, donde actualmente está ubicada la Sacristía.

El testamento de doña Juana de Leanis[8], fechado el 16 de agosto de 1542, ordenada ser enterrada en sepultura de fábrica, donde se encontraban enterrados sus padres. Isabel del Castillo[9], fallecida en noviembre de 1649 a causa de la peste, es enterrada en la Parroquia, junto a su marido, Pedro de Rojas, dejando en su testamento casas en la calle Real y en la calle del Panadero. Gerónima[10], hija de Pedro de Aguayo y esposa de  Diego de Morales Reyes, hizo testamento en 1724, solicitando ser enterrada en la tumba de sus padres, junto al atril del coro en la nave central de la Parroquia. Por otra parte, también tenemos bastantes referencias a viudas en las que no consta su situación económica.

La religiosa

El Viso contaba con un único convento masculino, el  de Mercedarios Descalzos, fundado en 1604 por Doña Beatriz Ramírez de Mendoza, y con ninguno femenino, no existiendo constancia de jóvenes que tomaron los hábitos en centros religiosos de otras localidades. No obstante, en el Encabezamiento de 1554 se cita a una beata, concretamente a Juana Martín. Francisco Avellá[11] indica que el término beata tienes tres significados posibles en esta época:1-Mujer que, vistiendo hábito religiosos, vive recogida en su casa, ejercitándose en obras de virtud.2-La que vive con otras en clausura bajo una determinada regla. 3-La que vive en comunidad bajo una regla, pero no en clausura. Sin lugar a dudas, el significado que más se nos aproxima a nuestro caso es el primero.

Las marginadas

La mujer sufre una profunda marginación en el mundo del trabajo desde la antigüedad, quedando reducida a empleos de los sectores medio y bajo. La mujer no tenía acceso a los centros de enseñanza, por lo que la mayoría eran analfabetas. Que una mujer destaque por su saber es la excepción, tal es el caso de Beatriz Galindo “La Latina”, bisabuela de la IV Condesa del Castellar. Los principales oficios quedan reservados a los hombres, así como el mundo de la política y los negocios, por lo que la mujer queda limitada a ayudar a su marido o a empleos humildes. Como botón de muestra, encontramos  una única referencia a un oficio desempeñado por  una mujer en la villa de El Viso, en este caso a una mesonera, en las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada de 1751[12]. No obstante, aunque aparezcan escasas referencias documentales, el trabajo de la mujer debió ser intenso, tanto dentro como fuera del hogar. El trabajo doméstico recaía absolutamente en la mujer: limpiar, elaborar los alimentos y vestidos, fabricar velas y candiles para iluminar la casa, hacer jabón, buscar el agua a la fuente, encender el fuego del hogar,…Del mismo modo, la mujer también estaba al cuidado de los niños, ancianos, enfermos y parturientas. En una sociedad rural, como la visueña del Antiguo Régimen, el trabajo de la mujer como temporera debió ser fundamental, sobre todo en la época de la vendimio y del verdeo.

La mayoría de las mujeres del Antiguo Régimen pueden ser consideradas marginadas, aunque las que la soportan una marginación más profundas son las criadas, las prostitutas, las consideradas brujas y  las esclavas.

Las criadas suelen ser mujeres que no tienen un oficio concreto y terminan sirviendo en las casas de los pudientes. Aquí, como en tantos casos, su suerte dependía del talante del ama de casa.  Las criadas suelen estar mal pagadas, siendo privadas de voz y voluntad. Algunas son injuriadas y maltratadas, incluso sufren los acosos sexuales de los hombres de la casa. En cuanto al caso particular de nuestro pueblo, no tenemos constancia documental de la existencia de criadas en esta época, aunque es muy probable que algunos ricos visueños contaran con sus servicios.

Presumiblemente, en El Viso también habría mujeres de “mala reputación”, sin embargo,  no contamos con pruebas fehacientes que lo certifiquen.

En cuanto a las brujas, parece poco probable que este fenómeno se diera en nuestra localidad, aunque como dato curioso hemos encontrado una referencia a un exorcismo. Fray Pedro de San Cecilio[13] narra lo siguiente: “Siendo conventual del Viso el año de 1614 recién venido de Lisboa, vinieron por él de Mairena, villa poco distante, para que exorcizasse a una mujer. Estaba yo entonces allí estudiando las Artes y acompáñele en este viaje…”

La existencia del fenómeno de la esclavitud en El Viso está perfectamente documentado. Como botón de muestra puede servir el siguiente acta bautismal del Archivo Parroquial de El Viso, citado por Bueso y Belloso: “En miércoles, veinticinco dias de mes de Enero, año del señor de 1548 años, bauticé yo, Diego Navarro, clérigo, cura de esta Iglesia, Antón, esclavo de Diego Gómez de Santiago, hijo de Catalina, su esclava”. Relacionado con este fenómeno puede estar el  caso de “Brixida García de color morena[14], que en 1608 da tributos a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, lo que nos hace pensar en una mulata, producto de las relaciones entre una esclava y su señor, que es reconocida por su padre y hereda sus bienes.

 

BIBLIOGRAFÍA:

J. P. BUESO y J, BELLOSO: Historia de El Viso del Alcor. Edición propia (Madrid, 1997) Tomo I, 228-234.V

L VIVES, Deberes del marido, en Obras Completas, =Aguilar (Madrid, 1948)

ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS. Dirección General de Rentas, 1ª Remesa, catastro de Ensenada, Respuestas Generales. L563

J. A. CAMPILLO: El Viso del Alcor: Su Historia. Ayuntamiento de El Viso del Alcor (Sevilla, 1995) 103.

F. AVELLÁ: Beatas y beaterios en la ciudad y arzobispado de Sevilla, en  Revista Archivo Hispalense (Sevilla, 1982

FRAY PEDRO DE SAN CECILIO: Annales de la Orden de Descalzos de Nuestra Señora de la Merced. Ed. Fascímil (Barcelona, 1669) 740.

 

 

 

                                          MARCO ANTONIO CAMPILLO DE LOS SANTOS



[1] L. VIVES, Deberes del marido, en Obras Completas, =Aguilar (Madrid, 1948) 1273.

[2] Cit. I. P. BUESO y J, BELLOSO: Historia de El Viso del Alcor. Edición propia (Madrid, 1997) Tomo I, 228-234.

[3] Íbidem, 316.

[4] Vecindario de Ensenada 1759, =Alcabala del Viento. Tabapress (Madrid, 1991) vol. 3, 741.

[5] Cit. I. P. BUESO y J, BELLOSO: Op cit., 316-317.

[6]L. VIVES, Deberes del marido, en Obras Completas, =Aguilar (Madrid, 1948) 1158-1159.

[7] ARCHIVO MUNICIPAL DE EL VISO. Libro de Raíz de Eclesiásticos (Catastro de Ensenada). L.236.

[8]I. P. BUESO y J, BELLOSO: Historia de El Viso del Alcor. Edición propia (Madrid, 1997) 368.

[9] Íbidem.

[10] J. A. CAMPILLO: El Viso del Alcor: Su Historia. Ayuntamiento de El Viso del Alcor (Sevilla, 1995) 103.

[11] F. AVELLÁ: Beatas y beaterios en la ciudad y arzobispado de Sevilla, en  Revista Archivo Hispalense (Sevilla, 1982).

[12] ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS. Dirección General de Rentas, 1ª Remesa, catastro de Ensenada, Respuestas Generales. L563.

[13] FRAY PEDRO DE SAN CECILIO: Annales de la Orden de Descalzos de Nuestra Señora de la Merced. Ed. Fascímil (Barcelona, 1669) 740.

[14] Cit. J. A. CAMPILLO: El Viso del Alcor: Su Historia. Ayuntamiento de El Viso del Alcor (Sevilla, 1995) 107.

 

ÉXITO DE LA I RUTA URBANA POR EL VISO DEL ALCOR

ÉXITO DE LA I RUTA URBANA POR EL VISO DEL ALCOR

La I Ruta Urbana por El Viso del Alcor, desde la Plaza de la Recovera hasta la Plaza Sacristán Guerrero, fue un rotundo éxito, tanto por el gran número de personas que nos acompañaron, unas sesenta, como por el gran interés mostrado por todos los asistentes.

El recorrido duró unas tres horas y consistió en un paseo tranquilo por el casco histórico de El Viso, ilustrado por las explicaciones de nuestro guía, y especialista en el tema, José Ángel Campillo.

Visitamos dos "casas señoriales" de la calle Real, el patio de la Residencia de Ancianos y la capilla conventual de Corpus Christi. Además, pudimos conocer mejor la historia, el patroimonio artístico de este pueblo, así como su evolución urbanística en los últimos siglos.

Desde la Asociación cultural Fuente del Sol agradecemos profundamente a las personas que nos han abierto las puertas de sus casas, a la directora de la Residencia de Ancianos y a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, por colaborar con nosotros.

En definitiva, los asistentes a esta actividad se quedaron bastante satisfechos, y con ganas de acudir a la II Ruta Urbana, cuyo trayecto será desde la Plaza de Sacristán Guerrero hasta el mirador de El Calvario.

 

Nota: Fotos de esta actividad en la II Galería Fotográfica, concretamente en la carpeta del casco histórico de El Viso del Alcor:

http://www.flickr.com/photos/asoc-fuentedelsol/

 

I RECORRIDO URBANO POR EL VISO DEL ALCOR

I RECORRIDO URBANO POR EL VISO DEL ALCOR

La Asociación Cultural Fuente del Sol organiza para el próximo domingo 11 de abril una visita guiada por el casco histórico de El Viso del Alcor, abierta a todas las personas que estén interesadas. El recorrido, apto para todos los públicos, será desde la Plaza de la Recovera hasta la Plaza sacristán Guerrero. Realizaremos paradas en lugares emblemáticos, visitaremos algunas casas señoriales y entraremos en la capilla conventual del Corpus Christi, gracias a la colaboración de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, donde conoceremos su historia y sus principales obras artísticas.

El lugar de encuentro será la Plaza de la Recovera  a las 10 y media de la mañana de este domingo.


¡Acude y empezarás a ver El Viso del Alcor con otros ojos!

VISITA DE ESTUDIO A LA TABLÁ

VISITA DE ESTUDIO A LA TABLÁ

BREVE CRÓNICA DE UNA INTERESANTE VISITA A “LA TABLÁ”

José Luis Yuste Morales de la A.C. “FUENTE DEL SOL”

EL VISO DEL ALCOR

Sábado, 27 de marzo de 2.010

17:30 h.

El estado atmosférico

Se presentó este sábado de pasión con un sol espléndido, una temperatura bastante agradable

y un ambiente más que propicio para pasear y para salir al campo.

Lo que en un principio podía ser motivo para caminar con mucha precaución debido a las intensas lluvias de meses atrás, el terreno no presentaba dificultad alguna para la práctica del senderismo, cuestión que facilitó nuestro desplazamiento por el espacio a recorrer.

Servidas estas magníficas condiciones, todo estaba dispuesto para disfrutar de la tarde como buenos fuentesoleños.

La fuente del Sol

Citados en la Piedra del Gallo, sobre las 17:00 h., el grupo de “trabajo”, compuesto por 11 personas, se dispuso a comenzar, unos 15 minutos más tarde, la caminata que pretendíamos hacer: la exploración superficial del recinto-yacimiento de La Tablada.

Previamente se nos habían proporcionado unas magníficas fotografías aéreas, de 1.956, de la Tablada, incluyendo la Tablada baja –hoy real de la feria visueña y barriada de la localidad- En ellas habíamos podido observar, gracias a la delimitación que nos hizo Paco, lo que posiblemente ocuparía la ciudad ibérica y, donde además, destacaban la posible entrada al recinto y una posible zona cercada en la parte más alta de la meseta.

Lo primero que se hizo fue pasar por la Fuente del Sol, fuente y abrevadero que ha sufrido recientemente agresiones vandálicas y que, por ello, ha sido motivo de rehabilitación, aunque ésta siempre cause discrepancias, en cuanto a materiales, interpretaciones, etc. Después de bastantes años pobres de agua, en estos momentos no nos podemos quejar por su aporte hídrico. Esta fuente forma parte del rico conjunto de rompientes del acuífero cuando éste se aproxima al escarpe del alcor. Debió ser lugar de encuentro de seres humanos en torno a rituales mágicos relacionados con el sol en épocas remotas, así como hito importante de paso en los desplazamientos de caballerías y trasiego de mercancías por el escarpe. Allí la foto de rigor y continuación, en escarpada subida, hasta la Tablá, objetivo de nuestro encuentro.

La Tablada: primeras impresiones y localizaciones

En el ánimo de todos figuraban varias cuestiones: establecer el perímetro de la ciudad, observar sus defensas, detectar su entrada principal y sus posibles entradas-salidas secundarias, calcular su relación con otros asentamientos humanos protohistóricos de la comarca, ver restos en superficie, etc.

Pero lo que nos invadió a todos fue la sensación de amplitud, de inmensidad y de paisaje que sentíamos en aquel paraje tan singular. Esa inmensidad se hacía aún mayor en la medida que nos acercábamos el escarpe, para, desde alli, disfrutar la llanura de la vega, en dirección SE-SO, con sus mágicos colores y surcos fluviales y, sin lugar a dudas, los dibujos de los surcos de los tractores en el terreno.

Este promontorio, de incalculable valor estratégico, pudo ser un poblado base de los que se localizaban en los Alcores –Gandúl, Carmona, Alcaudete- casi todos equidistantes entre sí y muy relacionados culturalmente. Se encuentra aislado sobre el alcor y desde el actual vértice geodésico hay una visión estratégica, en sentido E-O, de los asentamientos humanos más próximos, lo que nos dice que ese fue lugar preeminente de la ciudad.

Nuestra primera observación la hacemos en lo que pudo ser la entrada al recinto fortificado, un amplio espacio en rampa, con grandes losas de calcarenita, de unos 11,5 m de anchura, flanqueado por dos elevaciones del terreno, a modo de bastiones defensivos. Su orientación hacia el N nos habla de una muy posible conexión con el camino o ruta del escarpe que seguramente existió y que unía a todos los poblamientos alcoreños.

Los flancos de esta entrada están ocupados por los restos de una muralla de unos 2,20 m de espesor, lo que nos indica una clara delimitación del espacio, “intra y “extra” muros. Este muro se afirmaba como defensa, aún más, por la fuerte pendiente del terreno.

Curiosamente la imaginaria línea central de esta entrada forma un eje simétrico con el punto más alto del poblado, actualmente el vértice geodésico del Instituto Geográfico y Catastral, lugar de ubicación de una posible acrópolis o santuario o lugar mágico de culto.

La continuidad de la muralla se hace patente en ambas direcciones, E y O, ratificando una fortificación que en los primeros estudios realizados no se conocía.

Nuestros pasos hacia la cota de La Tablada

Después de situarnos a la entrada a la ciudad y detectar los restos de la muralla, dirigimos nuestra mirada y nuestros pasos hacia el vértice geodésico. No podemos dejar de observar la cantidad de restos en superficie, restos que se corresponden con trozos de ánforas púnicas o ibéricas, restos de cerámica decorada con engobes rojos o fragmentos de piezas de cuarcitas, además de restos de granitos de posibles molinos de mano y fragmentos de cerámica gris-blanca, posiblemente de cuencos para la actividad doméstica. Esto además de trozos de cerámica romana, lo que nos indica poblamiento o paso de culturas bien diferentes en épocas y costumbres.

Al llegar al vértice podemos comprobar que su situación es estratégica: desde él se divisan hacia el NE el Calvario, el raso del Chiroli, la Alunada y el Balcón de los Alcores, y hacia el SO el promontorio que encumbra Sta. Lucía y, a lo lejos, el Toruño y Gandul. No es, por tanto, un lugar casual ni lo que allí pudo existir tampoco. Desde luego sí es zona preeminente.

Volviendo a la fotografía aérea que nos envió Paco, parece identificarse en ella, de forma leve, una posible construcción en torno al punto en el que nos encontramos, lo que nos puede dar pistas para pensar en lo “especial” del lugar, no sólo desde el punto de vista defensivo, sino, además, desde otras ópticas: religiosas, mágicas, rituales, etc.

Rematando la visita, comprobando cuestiones

Seguimos ascendiendo hasta llegar a la cornisa. Armando nos indica los restos de una construcción muy similar a un muro, en zona muy escarpada. Procedimos a su medición, y volvió a repetirse: 2,20 m. ¡ qué casualidad! ¿Podría ser puerta de entrada o salida del poblado? ¿Se podría tratar de vía de escape de sus pobladores en caso de invasión?

En esta cornisa divisamos la profundidad del paisaje: los colores de sus tierras, la diversa vegetación, los surcos fluviales que se derraman desde el escarpe hasta la vega, la grandiosidad de su magia y, cómo no, el poder y dominio que desde ella se tiene.

Caminando en sentido O descendemos suavemente hasta llegar al muro occidental de la posible ciudad. Allí, a modo de “sillarejo” formado por trozos de roca calcarenita, bien acoplados entre sí y con tierra y restos cerámicos cubriendo huecos y apelmazando la construcción, comprobamos de nuevo la defensa del poblado.

Fotos y análisis de restos nos entretienen para casi concluir nuestro recorrido, evidentemente patrimonial, y que nos lleva a pensar que estamos ante un espacio rico en valores históricos y aún por determinar, aunque podemos casi decir que estas 9 ha. de extensión ya fueron pobladas en el III y II milenios a.n.e. lo que nos da idea de una antigüedad de más de 5.000 años y una datación en la Edad del Cobre.

Concluyendo

Terminamos el recorrido volviendo hasta la entrada a la ciudad, conversando sobre todo lo observado, dando nuestras atrevidas opiniones acerca de este yacimiento y su importancia en la línea de Los Alcores y de la necesidad de una intervención arqueológica seria y efectiva que de a conocer lo que tenemos e incidiendo en los fines de nuestra asociación: preocupación, defensa y puesta en valor de los bienes patrimoniales de El Viso del Alcor.

Con una buena copita y en el ocaso del día se culminó la primera de las actividades programadas en la última asamblea de febrero-2.010.

-José Luis Yuste Morales, de la A.C. “Fuente del Sol”-

El Viso del Alcor, 27 de marzo de 2.010

 

Fotos en galería de Imágenes 1 (Carpeta tablá y Fuente del Sol)

http://www.flickr.com/photos/fuentedelsol

 

 

 

 

 

 

JUNTA DIRECTIVA 2010

La Asociación Cultural Fuente del Sol es una asociación joven, pero en fase de crecimiento, incrimentándose el número de socios en un 58 %. Dicho aumento cuantitativo ha motivado ligeras modificaciones en la Junta Directiva, la cual queda com sigue:

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  • PRESIDENTE: MARCO ANTONIO CAMPILLO DE LOS SANTOS

  • VICEPRESIDENTES: BLAS JIMÉNEZ SÁNCHEZ  Y  VIDAL PRIETO PINEDA.

  • SECRETARIO: JOSÉ ÁNGEL CAMPILLO DE LOS SANTOS

  • TESORERO: FRANCISCO ARANDA JIMÉNEZ

  • VOCALES: Fº JAVIER URBANO BERLOSO, RICARDO GUERRA ROLDÁN, JUAN ANTONIO MARTÍNEZ ROMERO,  ARMANDO RUEDA NUNES, PEDRO ALCÁNTARA RODRÍGUEZ, ANTONIO MORENO PRIETO, JESÚS GONZÁLEZ SUÁREZ, JOSÉ MANUEL SANTOS BURGOS Y JOSÉ LUIS YUSTE MORALES.