GRAN ÉXITO DE LA VISITA CULTURAL A ÉCIJA
La Asociación Cultural Fuente del Sol organiza para el próximo domingo 23 de octubre una visita guiada a la localidad de Écija, la ciudad de las Torres.
Comenzaremos el recorrido, ilustrados con un experto guía local, en la Parroquia de Santa María Ntra. Sra. Templo del siglo XVIII de estilo Neoclásico con abundantes retablos barrocos de los siglos XVII y XVIII. Destaca la Capilla Sacramental de la Parroquia, con impresionantes pinturas murales neobarrocas en las que predomina la técnica del “trampantojo”.
Tras la visita a Santa María, contemplaremos los monumentos dedicados a la Virgen del Valle y la Plaza de España con sus famosos “miradores” y su Ayuntamiento.
Desde allí, nos dirigimos hasta la Parroquia Mayor de Santa Cruz. Templo en el que se veneran las devotas imágenes de la Patrona de la Ciudad, la Virgen del Valle coronada, el Cristo de la Sangre y el Nazareno Abrazado a la Cruz. También podremos contemplar el espectacular sarcófago paleocristiano del siglo III, joya del patrimonio eclesiástico de la Ciudad.
Finalizada la visita a Santa Cruz, nos dirigimos hasta la Iglesia de San Juan, de los siglos XVII al XVIII.
Pasearemos por el entorno de los palacios de los Marqueses de Peñaflor y de los Condes de Valdehermoso de entre los siglos XVI al XVIII. Este es el punto más interesante de la Ciudad. El único punto donde se pueden contemplar hasta 3 torres y 3 palacios.
Finalizamos la mañana con la visita al Palacio de Benamejí, actual museo histórico de la Ciudad. Allí podremos contemplar la fabulosa escultura de la Amazona Herida, escultura griega del siglo I de nuestra era, procedente de la Ciudad de Roma. También contemplaremos la singular Sala de Mosaicos.
PARAMOS PARA EL ALMUERZO
A las 4 de la tarde, reanudaremos la visita con la Iglesia de los Descalzos, uno de los mejores ejemplos del barroco andaluz, declarado Bien de Interés Cultural en el año 2006.De camino a la Estación de autobuses, pasaremos por la Parroquia de Santiago el Mayor, templo declarado Monumento Nacional en los años 60, que mezcla el gótico mudéjar, con otros estilos como el renacentista y el barroco.
NOTA. Esta ruta, al ser domingo, puede verse modificada por el horario de culto de las iglesias.
La visita incluye lo siguiente:
La salida se realizará a las 9 de la mañana del domingo 23 de octubre desde el Parque de la Constitución (el autobús podrá parar en las otras paradas reglamentarias si se solicita).
Los precios de los billetes del viaje son:
Los billetes se podrán retirar en:
En definitiva, una buena manera de conocer la bella ciudad de Écija y pasar una bella jornada de domingo por un módico precio.
En los días 25, 26 y 27 de Abril, se celebra la famosa feria que lleva el nombre de la villa a la que concurren en dichos días traficantes de todas las provincias de España a proveerse especialmente de ganado de cerda, caballar y lanar y utensilios de labor.
Pascual Madoz
Esta es la feria en la que nadie es forastero.
Voz popular
Y antes de que amaneciese me puse en Mairena que es un lugar que está a cuatro leguas de Sevilla.
Miguel de Cervantes
No sé que tiene Mairena
que hasta el agua sabe a cante
y el vino a copla morena.
Rafael Belmonte
Pero en tu feria OH Mairena, es donde se compendia, cifra y encierra toda Andalucía, su ser, su vida, su espíritu, su quintaesencia.
Estébanez Calderón
En ti Mairena, es donde se fija cada año el uso que ha de regir los adornos que más privan, el corte que han de tener las diversas partes y aditamentos del traje andaluz.
Estébanez Calderón
Un pueblo está capacitado y adiestrado en la difícil tarea de captar y definir esa florescencia pura y luminosa del andalucismo, un pueblo que se llama Mairena del Alcor.
Jiménez Sutil
La antigua Feria de Mairena, madre de todas las ferias que en el mundo han sido.
Adriano del Valle
Es la feria de Mairena
ya se eleva el confuso
hirviente sordo rumor
de aquel portentoso mundo
que se revuelve en la vega
girando siempre en tumulto.
Tomás Rodríguez Rubí. 1843
Sus visos y alcores llena
por los floridos abriles
con sus feriantes Mairena
cubriendo la rubia arena
yeguas y potros miles
(Cantiga popular)
Ay Mairena, Ay Mairena del Alcor si tu nombre en la lengua de los moros recuerda agua de la fuente.
Estébanez Calderón
La feria parece un campamento árabe o morisco después de una correría. Ganado vacuno, ovejas, caballos desparramados, tiendas de campaña toscas. Hombres yendo y viniendo montados sobre hermosos caballos con atavíos andaluces. Algunos en grupo, otros durmiendo a la sombra, otros bebiendo y cantando.
Washington Irving 1828
Que movimiento, que Babilonia, desde el Genil hasta la frontera de Portugal; desde Sierra Morena hasta las playas de Tarifa y Málaga, el universo se conmueve para asistir a la famosa feria.
Estébanez Calderón
…tu famosa feria de los finales de Abril precursora de la de Ronda, primera en todo el año y rica cual ninguna de las dos Andalucías, Alta y Baja.
Estébanez Calderón
Por las mañanas, mi padre me sacaba al gran mercado, inmenso recinto en donde se entremezclaban infinidad de gitanos de toda España, muy en especial de toda Andalucía, donde se sentía el relincho de ganado de todas clases y donde se habían instalado muchos sombrajos convertidos en tabernas de bebidas y comidas.
Antonio Mairena
Porque es tu feria el camino
de los cielos, y en la tierra
no hay feria más animada,
ni en el mundo otra Mairena.
Manuel María de Santa Ana
( Ay, Mairena; ay, Mairena del Alcor! Si en tu nombre en la lengua de los moros recuerda agua de la fuente; si con tus olivos eres la mata de albahaca de los olivares que crecen entre Carmona y Sevilla; si el Alcor sobre el que estás situada te encima y sobrepone a cuantas villas, lugares y alcairías ostenta el Guadalquivir y presenta el Aljarafe;)quién no te celebrará además por aquella tu famosa feria de los finales de Abril, precursora de la de Ronda, primera en todo el año para aquellos países, y rica, cual ninguna de las dos Andalucías, alta y baja?
Estébanez Calderón
A un lado y a otro se extendían lazos simétricas selvas de olivos que se pierdan a la vista, como el horizonte en el mar, y al frente, como cerrando el cuadro, se miraban coronados de rosadas neblinas los altos collados sobre que se ve fundada la antigua Carmona.
Estébanez Calderón
Colina soleada, hermosa vista desde una parte de la feria sobre una amplia y rica llanura con las ruinas de un castillo morisco en el cercano horizonte y las montañas de Ronda en la lejanía.
Washington Irving
Dista cuatro leguas de su capital Sevilla, mirando al Poniente, un cuarto de la del Viso hacia el Oriente, dos de Alcalá de Guadaíra al Poniente, y se extiende su jurisdicción o término por el Oriente un cuarto de legua, media por el Poniente, una al Norte y otra al Mediodía.
Descripción de la villa de Mairena. Tomás López 1785
RECOPILACIÓN JOSÉ MANUEL NAVARRO
"Los orígenes del territorio andaluz" es el título del primer capítulo del primer programa de divulgación histórica, "La respuesta está en la historia", emitido el lunes 3 de octubre en Canal Sur.
La respuesta a preguntas del por qué Andalucía es de las pocas partes del mundo donde no hay huellas de dinosaurios, o cuál es el origen de la cerveza, o qué ciudad andaluza es la más antigua de occidente, completarán el programa del primer canal autonómico andaluz
El programa “La respuesta está en la historia”, que cuenta el origen de los usos y costumbres de los andaluces mediante preguntas y respuestas curiosas y que ayudarán a conocer la Historia de Andalucía, narra esta semana la génesis de lo que hoy en día es el territorio andaluz desde tiempos prehistóricos, así como las primeras civilizaciones que lo habitaron y la importancia de Tartessos y Turdetanos.
De igual forma, el programa dará respuestas a interesantes preguntas como por qué Andalucía es de las pocas partes del mundo donde no hay huellas de dinosaurios, o por qué hay tantas conchas marinas en el campo andaluz, o cuál es el origen de la cerveza, o cuál es la ciudad andaluza más antigua de occidente,...
El formato de esta serie cultural está expresamente realizado para que sea entretenido y fácil de entender por todos los públicos, combinando los géneros documental y ficción.
Como anécdota, cuando apareció en el programa un mapa sobre Tartessos, aparecen como ciudades importantes, junto a otras, Gandul, Acebuchal y el yacimiento de la Tablada, en El Viso del Alcor. Es una muestra más de la importancia de este yacimiento, de la que tanto insistimos desde nuestra Asociación. Esperamos que esto sirva para que nuestros políticos y los visueños y visueñas en general valoren más la riqueza patrimonial de esta milenaria ciudad, una de las primeras del ocidente europeo.
Marco Antonio Campillo.
El poblado ibérico del Cerro de la Cruz, en la localidad de Almedinilla, en la Subética cordobesa, es un buen ejemplo del aspecto que pudo tener la ciudad de la Tablada, en El Viso del Alcor, en torno a lo siglos IV-III A.C., y una magnífica muestra de que el Patrimonio es rentable económicamente, más aún en tiempos de crisis. Esperemos que en un día, no muy lejano, este importante yacimiento arqueológico visueño se excave sistemáticamente y se ponga en valor a través de la visita guiada de los restos, de un centro de interpretación moderno, interactivo y didáctico, y con el montaje de un museo arqueológico, histórico y etnográfico en condiciones, donde la estrella sería esta milenaria ciudad protohistórica.
"El Centro de Estudios de Arqueología Bastetania colabora en la campaña de excavación puntual en el yacimiento ibérico del Cerro de la Cruz (Almedinilla, Córdoba). La excavación está codirigida por Fernando Quesada Sanz, profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, y por Ignacio Muñíz Jaén, Director del Museo Arqueológico de Almedinilla. Los objetivos de la campaña pretenden ser la puesta en valor de una nueva zona del yacimiento, la cual se ubica entre los antiguos cortes practicados durante las campañas de 1987 y 1989, con el fin de localizar un posible nivel de circulación consistente en una calle, que se intuía aparecer en los extremos sur y norte de los antiguos cortes. Asimismo, se pretende continuar con la labor de investigación acerca de la distribución del hábitat en el yacimiento.
Localización, Sistema de Poblamiento y Cronología
El poblado se sitúa en el término municipal de Almedinilla, en la Subbética Cordobesa, y sobre uno de los bordes de la depresión Priego-Alcaudete. Se localiza en un espolón triangular, siguiendo las líneas de la pendiente, por lo que es un poblado en ladera escalonada. Es inaccesible por el norte y el oeste, por lo que es fácilmente defendible.
El yacimiento está alejado de las vías de comunicación importantes, como el río Guadalquivir, o Segura, incluso de las secundarias, como pueden ser el Guadiana Menor o el Genil, pero pudo tener importancia para las comunicaciones entre las actuales provincias de Málaga y Granada. Las vías de comunicación terrestres debieron tener cierta importancia, ya que en época romana, a los pies del Cerro de la Cruz surgió la villa romana de El Ruedo, la cual debía contar con una vía para la llegada y salida de productos.
El poblado se funda en momentos del Ibérico Antiguo o Pleno, insertado en un modelo de poblamiento en el que conviven tres tipos de asentamientos: oppida, grandes poblados bien fortificados; los de mediano tamaño, sin defensas, y los asentamientos rurales de pequeño tamaño en el llano, también sin fortificación y de nueva planta.
Su cronología no está clara, debido a que no se han realizado excavaciones en área abierta, además de que se han recuperado muy pocos materiales tempranos (Bronce Colonial). La necrópolis de Los Collados, con la que se relaciona el poblado, ha dado materiales de finales del s. V a. C., mientras que los materiales obtenidos en el poblado, no van más allá del s. III a. C., y gran cantidad de materiales del s. II a. C., momento en el que un incendio destruye el asentamiento. Posteriormente, durante época romana republicana, un posible asentamiento rural se instalará en la ladera sudeste del cerro.
Sistema Defensivo: No se han encontrado murallas. Sólo un sondeo dio la cimentación de un gran muro de sillares de más de un metro apoyado sobre la roca natural, pero no se puede asegurar que el poblado contase con sistema defensivo en algún momento.
Urbanismo:
Calles, Plazas y Viviendas: Es un caso de adaptación perfecta a la topografía, creando terrazas, y las calles se disponen de manera concéntrica. Entre las estructuras, existen algunas de doble planta. Las técnicas constructivas y materiales empleados responden a las conocidas en la arquitectura ibérica.
En cuanto a las calles, sus investigadores califican el poblado según sus espacios de tránsito como de “radial cónico”. No se sabe si los techos de las casas pudieron servir como lugares de acceso, o incluso de circulación. Se conoce la existencia de un sistema de rampas que cruzan de E-O, las cuales unen terrazas para salvar el desnivel. Se han documentado posibles accesos radiales, de orientación suroeste-noreste.
En lo que se refiere a las casas, o lugares de hábitat, no secorresponden con un modelo de planta único. Están compartimentadas en una o varias estancias, de forma regular, con diferentes dimensiones, las cuales comunican entre sí mediante puertas y ventanas. En todas las localizadas la orientación de las mismas es hacia el sur, o suroeste. Las estancias más cercanas se beneficiarían de la luz y se usarían para trabajo o vivienda, y el resto, más protegido, para almacenes y despensas. Suele existir una habitación principal en la que se desarrollaba la vida, y otras secundarias. Cada espacio pudo tener una función, ya que se han atestiguado casas de dos plantas, al igual que en Plaza de Armas de Puente Tablas.
Técnicas Constructivas
Materiales Empleados: Los materiales empleados son los que disponían en su entorno como la roca natural, ya que en algunas ocasiones la tallaron para adecuarla a los suelos de las viviendas. La esencia de la arquitectura ibérica es la tierra cribada, para usar en tapial o adobe, como elemento uniformador de superficies o para hacer suelos de tierra batida. La piedra utilizada es la local, para zócalos, pavimentos con losetas, revestimiento de cisternas... La madera, para techumbres, encofrados, refuerzos internos y muebles. La cal y arena constituyeron una argamasa muy dura, utilizada para pavimentos, bancos corridos, nivelación de superficies, revestimientos hidráulicos y revocos.
Técnicas Constructivas: Estas están condicionadas por el entorno, tanto como el lugar elegido para la ubicación, también influyen las tradiciones locales, los recursos económicos, e incluso la funcionalidad. Las técnicas básicas empleadas son un alzado de adobe o tapial, conservado en ocasiones hasta 2 metros sobre zócalos de piedra, los cuales algunas veces llegan a ser lo suficientemente altos como para servir de refuerzo a las estructuras, la disposición de las construcciones es en terrazas escalonadas.
Los zócalos tienen aspecto variado, realizados con bloques rectangulares colocados en vertical entre ellos paramentos de mampostería. Las piedras están bien trabadas con barro, predominando los zócalos con sillares careados a ambos lados, y en el espacio intermedio se rellena con piedras pequeñas y tierra. Los adobes son realizados de varios tamaños, y heterogéneos en cuanto a materiales. Los hay muy duros, hechos con cal, y otros blandos con mucha materia orgánica. No se ha documentado la existencia de decoración pintada o plástica.
Los tejados se construían con vigas de madera y entramado de cañizo, tal y como demuestran los hallazgos de vigas quemadas, e improntas en los revocos del techo de las casas.
Funcionalidad de los Espacios
Dentro de estos espacios, se han podido constatar almacenes, telares, cisternas y molinos. En los almacenes se han encontrado varios tipos de materiales: ánforas, pesas de telar, adobes, material agrícola... Algunos de estos se ubicaron en sótanos y semisótanos. Los telares se han podido identificar por las pesas de telar y las fusayolas encontradas en asociaciones, aunque hay un espacio que bien podría ser un simple almacén de pesas, ya que no había fusayolas. Las cisternas aparecen excavadas en la roca, revocadas, o forradas por mampostería, o incluso construidas. En alguna se encontró su cubierta original. Los molinos encontrados son circulares, y su proliferación indica una abundante molienda de grano, lo que implica una gran posibilidad de acceso al cereal.
Por Beatriz Alonso Prieto y Manuel Ramírez Ayas.
Bibliografía
• Murillo, J.F. et alií (1989): “Aproximación al estudio del poblamiento protohistórico en el sureste de Córdoba: unidades políticas, control de territorio y fronteras”. Arqueología Espacial, 13, Teruel, pp. 151-172.
• Vaquerizo Gil, D. (1987) “Aproximación a la Arqueología en la Subbética cordobesa”. Revista de Arqueología , 77, pp. 10-19.
- (1990): El yacimiento ibérico de “Cerro de la Cruz” (Almedinilla, Córdoba). Avance de su excavación sistemática, Córdoba.
- (2000): La Cultura Ibérica en Córdoba. Un ensayo de síntesis, Córdoba.
• Vaquerizo Gil, D.; Quesada Sanz, F. y Murillo Redondo, F. J. (2001): Protohistoria y Romanización en la Subbética Cordobesa. Una aproximación al desarrollo de la Cultura Ibérica en el Sur de la actual provincia de Córdoba. Sevilla.




Hoy se cumplen 20 años del descubrimiento en los Alpes italianos de la momia más antigua del mundo. Aseteado a traición, los restos de este cazador de hace 5.000 años todavía guardan algunos secreto.
20/09/2011. ABC / Paleorama en Red
Sabemos muchas cosas sobre él, aunque vivió hace unos 5.300 años y, como es lógico, jamás pudo escribir su historia. El hielo lo hizo por él. Ötzi era un cazador prehistórico, tal vez también pastor y pescador, que falleció desangrado a una edad estimada de 45 años después de que una flecha atravesara su cuerpo por la espalda, y, de remate, recibiera un fuerte golpetazo en la cabeza. Así se quedó, tendido en el hielo, a 3.210 metros de altitud en el glacial italiano Schnal Valle, en los Alpes orientales, donde fue descubierto por un matrimonio alemán tal día como hoy, 19 de septiembre, hace ahora 20 años. Ötzi es la momia humana más antigua del mundo y ha acaparado la atención de cientos de investigadores. Puede que solo fuera un simple arquero, pero su historia, con un crimen a traición como final, es apasionante.
De Ötzi, como habíamos comenzado estas líneas, sabemos muchas cosas. Incluso que tenía la tripa llena cuando murió (de cabra salvaje). Su aspecto físico fue recreado este mismo año por los hermanos Alfonso y Adrie Kennis, artistas holandeses especializados en paleontología que también han dado forma a los homínidos de Atapuerca. Para su propósito utilizaron tomografías, infrarrojos e imágenes en 3D. Por ellos sabemos que tenía los ojos marrones y hundidos y un rostro delgado surcado de arrugas que le hacía parecer un anciano. Era poca cosa. Pesaba 45 kilos y no superaba el 1,60 de altura.
Tres heridas en su cuerpo
Ötzi, el «hombre de hielo», como se le conoce, fue descubierto por el matrimonio alemán Simon cuando hacía una excursión por la zona. Al principio, pensaron que el cadáver pertenecía a un hombre actual, que había salido a la luz al derretirse el glaciar. La policía italiana también tuvo esa primera impresión -no eran pocos los montañeros que sufrían accidentes-, pero pronto se sucedieron las sorpresas. Los forenses descubrieron que Ötzi había vivido en la Edad de Cobre, hace más de 5.000 años. El hallazgo de la momia se convirtió en un acontecimiento mundial. Era algo sensacional. El proceso de momificación natural había permitido conservar el cuerpo en unas condiciones maravillosas para la investigación científica.
Los científicos que analizaron a la momia encontraron tres heridas en su cuerpo excelentemente conservado: una flecha incrustada en la axila izquierda, un golpe en la espalda propinado con un objeto afilado y un corte en la mano derecha. Estaba vestido con pieles de cabra, botas y de piel de oso y ciervo rellenas de hierba y un gorro de oso. Además, llevaba atada a su cintura una bolsa con yesca y pirita para hacer fuego. Junto a su cadáver apareció un hacha de cobre, flechas y un arco de madera, entre otros enseres. Probablemente huía en el momento en que le llegó la muerte.
Ötzi también ha sido motivo de disputas. Durante años, Austria e Italia pelearon por la momia (había aparecido cerca de la frontera alemana), pero finalmente recibió la «nacionalidad» italiana. En 1998, la momia fue trasladada de Innsbruck a Bolzano, donde reposa en un congelador del Museo Arqueológico, a menos de seis grados Celsius. Aún más tiempo duró el proceso entre Italia y los descubridores alemanes, que pedían algo más que un reconocimiento financiero. La disputa jurídica terminó hace dos años después de que el matrimonio alemán se llevara una recompensa de más de 150.000 euros.
Pero no todo se sabe del hombre de hielo y todavía algunos misterios se ciernen sobre la momia. ¿De quién huía? ¿Quién cometió este crimen primitivo? ¿Tuvo descendientes? ¿Sufría enfermedades que también padece el hombre actual? Los científicos han descifrado el 95% de su ADN y es posible que pronto puedan responder a algunas de estas preguntas.
La documentación existente sobre la antigua imagen de Santa Mª del Alcor, Patona de El Viso y de Los Alcores, desaparecida trágicamente en julio de 1936, se reduce a dos fotografías, en las que aparece de frente: en una, se muestra la desaparecida icona con atributos reales y una toca sobre la cabeza; y en la otra, aparece desposeída de dichos atributos y la toca.
La antigua imagen de nuestra Patrona es una imagen gótica de la escuela catalo-aragonesa de finales el siglo XV, que responde a la transición estilística que marca el comienzo del protorrenacimiento español. Su tamaño era pequeño, sólo medía unos 55 centímetros. La Reina de Los Alcores llevaba en su regazo al Niño Jesús, quién pone su manita en el escote de la túnica de su madre, buscando el divino pecho.
La procedencia de esta divina talla es incierto, sin embargo la tesis más pausible es la defendida por Peláez del Espino, la cual resumo a continuación.
Los frailes mercedarios, cuando legaron a nuestro pueblo el viernes 23 de enero de 1604, llevaron en lomos de mulas un Crucificado, el Señor de la Misericordia, que la Condesa del Castellar, doña Beatriz Ramírez de Mendoza, les regaló junto a enseres y ornamentos sagrados imprescindibles para la fundación del convento. Además, dichos frailes trajeron “una imagen muy devota y antigua de Nuestra Señora, de talla entera hasta dos tercios de largo” (Annales de los Mercedarios Descalzos, pág. 383), “que el general de la Orden, fray Alonso de Monroy, les dio y que estaba en la antigua iglesia del Convento de la Merced de Córdoba (Annales, pág. 392).
Los dos tercios de largo de esta imagen coinciden con los 55 centímetros de la antigua imagen de Nuestra Patrona, además el retablo primitivo del altar mayor del Convento de Corpus Christi “es de yeso, curioso y bien trazado…” (Annales, pag. 403), cuya hornacina central, que todavía se conserva a duras penas tras el retablo actual, mide medio metro. Por tanto, todo encaja, la antigua Imagen de Santa Mª del Alcor vino a El Viso traída por los primeros frailes mercedarios en 1604 (y ya era antigua a comienzos del siglo XVII), con la advocación de Nuestra Señora de la Merced. “Encima de él (el sagrario de madera) tenía su lugar la santa imagen de Nuestra Señora de la Merced, que dijimos haber dado los fundadadores” (Annales, pag. 403).
Peláez del Espino afirma que tras la sustitución del retablo primitivo de yesería del convento por el actual, de madera tallada y dorada, en 1764, aparece en su hornacina central la actual imagen de Nuestra señora de la Merced, más acorde con la moda dieciochesca. Por tanto, ¿qué hacer con la pequeña y primitiva imagen gótica de Nuestra Señora”. “El difícil problema planteado lo resolvieron los propios habitantes de la villa de El Viso, que ante el gran amor que sentían por ella, la trasladaron en 1709 al alta Mayor de su iglesia parroquial” (Peláez, “La Iglesia de Santa Mª de Los Alcores”, pág. 86). En este aspecto, este gran intelectual se contradice, pues primero afirma que la imagen de la Patrona fue sustituida por la actual Virgen de la Merced en el Retablo Mayor del Convento, para después hacer referencia a un año concreto, concretamente a 1709, posiblemente porque en dicho año aparece la primera referencia a Nuestra Señora Santa Mª del Alcor, concretamente en “El Libro de Visitas y Cuentas de Fábrica” de la iglesia parroquial. En consecuencia, difiero en este aspecto de la teoría de Peláez el Espino.
El culto a Santa Mª del Alcor es de gran tradición en nuestro pueblo, por lo que es posible que existiera una imagen todavía más antigua. En el siglo XVII, concretamente en 1640, se produjo en nuestra parroquia un gran incendio, al cual acudió en persona el propio rey Felipe IV, quién iba de camino a Carmona. Bajo el pasto de las llamas desaparecería posiblemente esta imagen primitiva de la Reina de Los Alcores, por lo que es posible que, debido a la gran devoción que tenía la icona gótica, fuera regalada por los frailes mercedarios a la parroquia, tras la restauración del templo, la cual se dilató en el tiempo debido a los grandes destrozos que provocaron las llamas. Además, es curioso que los frailes impusieron como Patrono de la villa a San Pedro Nolasco, pero no hicieron lo mismo con Nuestra Señora de la Merced. Por último, es significativo que no exista en El Viso ninguna leyenda sobre el origen de la antigua imagen de Santa Mª del Alcor, quizás porque nuestros antepasados conocían perfectamente su procedencia.
Marco Antonio Campillo.
En el ocaso de la Sevilla imperial, puerto y puerta de las Américas, vio la luz, hace ahora 375 años, un imaginero al que la muerte frustró, posiblemente, una dilatada carrera. Andrés Cansino nació en el año 1636, reinaba en las Españas el muy cristianísimo Felipe IV (1621-1665) y gobernaba el Estado el poderoso y odiado Conde-duque de Olivares. El país estaba inmerso en la denominada “guerra de los treinta años”, contienda que no sólo mermó la maltrecha economía de un país, sino que el fin de la misma (“Paz de Westfalia”) supuso el ocaso definitivo de la hegemonía de España en Europa. Por si esto fuera poco, en el año 1649 una epidemia de peste bubónica asoló la ciudad, una ciudad maltratada por el Guadalquivir, río que la primavera de aquel año se había desbordado como consecuencia de las continuas lluvias. Esto provocaba que parte de la urbe únicamente se pudiera transitar en barco. La enfermedad se cebó sobre una ciudad desabastecida, en la que los precios se incrementaron y las clases más populares padecieron hambre, por lo que la cruenta enfermedad se cebó en este grupo de personas subalimentadas. En la catástrofe murieron unas sesenta mil personas, una de ellas el imaginero Juan Martínez Montañés, por lo que, en palabras de Ortiz de Zúñiga, la ciudad quedó “con gran menoscabo de vecindad, si no sola, muy desacompañada”. Es en este nefasto año, siendo aún un niño (no contaba más que trece o catorce años), el joven Andrés entró como aprendiz en el taller del imaginero flamenco José de Arce[1], que tenía su taller en la calle del Aire. En el momento en el que Cansino entra a formar parte del taller, el maestro está en plena madurez creativa. No podemos olvidar que es el introductor de la escultura barroca italiana en la escuela sevillana, de ahí su importancia. Hacia 1655, cuando contaba con diecinueve años, tras aprobar el pertinente examen del gremio, el ya maestro Cansino, instaló su taller en la calle de los Colcheros, actual Tetuán. Curiosamente, en este mismo año y en esta misma calle instaló Pedro Roldán (1624-1699) su taller. A los veintidós años, en 1658, contrajo matrimonio con Teresa de León, de veinte años, en la iglesia de Omnium Sanctorum siendo testigo del enlace matrimonial, entre otros, Pedro Roldán, por lo que nos hace pensar que entre ambos había, además de vecindad, buena amistad. Tal vez ésta le abrió las puertas para poder ingresar en 1663 en la Academia de Arte que tres años antes había fundado Bartolomé Esteban Murillo y en la que desde un principio Roldán ejerció como profesor de dibujo escultórico.
Cansino murió a temprana edad, a los treinta y cuatro años, de ahí que su producción, además de ser escasa, sea poco conocida. Dejó viuda con treinta y dos años y tres huérfanos: Carlos, Juana y Francisca, no contando el mayor con más de once años de edad. No sabemos realmente el motivo de su muerte, lo poco que sabemos lo refleja su testamento. Así el 25 de octubre de 1670, sintiéndose gravemente enfermo, testó, ante el escribano público de Sevilla, Martín de Andújar, muriendo días después. Una muerte tan temprana y en tan rápida nos hace pensar, entre otras muchas cosas, en un duelo, uno de tantos en la época. Fue enterrado en la iglesia de la Magdalena, tal y como estipuló en sus últimas voluntades: “ mando que mi cuerpo sea sepultado en la Iglesia Parroquial de la Magdalena de esta ciudad, y el día de mi entierro se dirá y si no el siguiente se diga por mi anima una misa de Réquiem cantada o ofrenda como es costumbre y el acompañamiento de mi entierro, remito al parecer de mis albaceas”, Don Pedro Díaz Guillén, su cuñado; Andrés Montero y su esposa doña Teresa de León. A este respecto hemos de decir que era costumbre que plañideras y pobres acompañaran al difunto hasta la Iglesia, en compensación éstos recibían una limosna que muchas veces queda recogida en los testamentos. Por otra parte ordena que se le de a las cofradías del Santísimo Sacramento y Ánimas Benditas del Purgatorio de la referida iglesia un total de nueve reales a cada una de ellas y a la fábrica dos reales. A pesar de los encargos a los que hace referencia en su testamento, algunos por cobrar, sabemos que su fortuna era bastante precaria, tanto, que no puede dejar estipuladas el número de misas que quiere que se le digan pues especifica: “Ytem mando se digan por mi alma las misas que quisieran decirme Doña Teresa de León, mi mujer y en las partes que fuese su voluntad, atento a que por mi poco posible no puedo disponer que se digan misas ni ¿? a las cuentas”. Esta escasez de recursos se pone de manifiesto en el hecho de no poder dejar encargadas misas, circunstancia que nos parece, ciertamente, bastante significativa. Por si no fuera poco, a lo anterior hemos de añadirle que “las casas en que vivo son de Diego de la Oliva, a quien pago seis ducados cada mes y por cuenta del arrendamiento le tengo dados 500 reales de que tengo carta de pago, y le he pagado otros doscientos mas, de que no tengo carta de pago”. Dicho de otra manera, le tenía dado por adelantado 63ducados, 8 reales y 3 maravedíes, lo que asegura la permanencia de su familia en la referida casa, sin problema alguno, hasta agosto del siguiente año.
Sin duda alguna, como referíamos anteriormente, fue una muerte rápida, inesperada en plena madurez creativa, pues son muchos los encargos que deja a medio hacer, de lo contrario, serían muy pocos.
Entre las obras que tenía en su taller en el momento de su muerte tenemos:
- Una Santa Teresa de Jesús para Osuna, que estaba “empezada a fabricar”.
- También había comenzado a trabajar con dos Santas para el convento de San Agustín de Sevilla.
- Un maniquí que estaba para lijarse para un particular.
- Un Cristo para fray Francisco Trujillo, de la Orden de San Agustín.
- Diferentes piezas de escultura para el retablo del Pópulo?, a cargo de Bernardo Simón de Pineda, su compadre.
- Cuatro ángeles pequeños.
Todas estas obras estaban concertadas y se había entregado dinero a cuenta, tal y como aparece reflejado en el testamento.
Entre las obras entregadas, pero parcialmente cobradas, tenemos:
- Las imágenes de San Benito, de la Inmaculada Concepción y del Niño Jesús para Francisco Gutiérrez, escribano de la sala del crimen de la Real Audiencia.
- Una María, también acabada y entregada a Francisco de la Chica.
- Un Cristo para la Orden de San Agustín (es otro distinto al que tenía que acabar) que estaba acabado y por entregar.
- La imagen de un Jesús Nazareno para el convento de El Viso, faltando por cobrar 100 reales del Padre Comendador de los Mercedarios. Esta cita es bastante importante, porque nos sirve, no sólo para datar la imagen, sino para asignarle, sin duda alguna, su autoría.
OBRAS MÁS DESTACADAS:
Santísimo Cristo de la Salud, de la Hermandad de San Bernardo
El crucificado fue encargado el 17 de enero de 1669, por lo que al no aparecer en el testamento podemos presuponer que estaba acabado y entregado. Estamos ante un encargo que debía de presidir el Oratorio de la Santa y Venerable Escuela de Cristo que estaba situada en la misma calle en la que el imaginero tenía establecido su taller.
Se trata de un crucificado de 1,65 metros , en cedro policromado, que fue hecho para presidir un retablo, de ahí determinados elementos estilísticos que lo definan:
- Frontalidad y simetría
- Escaso movimiento del sudario
- Tratamiento abocetado de la espalda frente al trabajo concienzudo de rostro y torso.
Representa a Cristo muerto, derrumbado en la Cruz, su cuerpo laxo, reflejado son muestras evidentes de una muerte cercana. Su cabeza cae sobre el pecho, hacia el lado derecho. En sus rodillas hay signos de heridas abiertas de las que brota la sangre, al igual que en sus llagas o en la cabeza. Cristo está muerto, su cuerpo refleja dramatismo, un cuerpo que se derrumba, de un cuerpo cuyo peso descansa únicamente de los dos clavos del madero. Este hecho contrasta con un rostro dulcificado, en el que no hay signos ni de dolor, ni de sufrimiento. Esta dulzura en el rostro junto a la barba bífida, bien definida y el pelo a grandes mechones, dando la sensación de pelo mojado, lo asemejan a Nuestro Padre Jesús Nazareno de El Viso, de ahí la atribución que se le hace.
Jesús Nazareno, de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de El Viso
Estamos ante una imagen de vestir, de cuerpo entero que destaca por su gran realismo. Iconográficamente representa al Nazareno, tema tratado, entre otros, por Martínez Montañés, es el caso del Cristo de la Pasión; de Juan de Mesa (Gran Poder). Contemporáneos a Cansino es Pedro Roldán (Nuestro Padre Jesús, de la Hermandad de la O). Iconográficamente representa a Cristo con la Cruz a Cuestas sobre su hombro izquierdo, por lo que el rostro presenta un ligero escorzo hacia la derecha.
Cristo está cansado, la mirada baja, los ojos entreabiertos, el ceño fruncido denota dolor, el madero pesa en el lento transcurrir por la Vía Dolorosa camino del Gólgota. Sin embargo la dulzura no se pierde en el rostro, no hay expresividad en su cara, ésta muestra dolor sereno, moderado. La influencia de José de Arce la apreciamos en la cabellera y en la barba bífida y triangular que se dispone formando masas compactas que dan la sensación de pelo mojado.
El nazareno, entregado en 1670, lleva un andar pausado, una de sus piernas se flexiona levemente para poder sostener el peso del madero. El dinamismo barroco, de un barroco de corte clasicista lo apreciamos en sus sutiles manos que no se aferran al madero, más bien lo acarician. A esto hemos de añadirle el giro de su torso y de la cabeza hacia la derecha, frente a este hecho hay una contraposición de los brazos que giran levemente hacia la izquierda.
Su mirada baja hace que lo podamos mirar, Cristo nos mira, hay un intercambio de miradas entre la imagen sagrada y el fiel que se arrodilla a sus plantas, se produce así una íntima comunicación que nos traslada. Se ha conseguido lo que podemos denominar como “impacto devocional”.
SU FORMA DE HACER
La segunda mitad del siglo XVII, desde el punto de vista de la imaginería se caracteriza por ser un período de cambio, en el que el realismo va a sufrir un proceso de transformación hacia formas más exuberantes. Podemos decir se produce un proceso de barroquización. La introducción de estas nuevas formas se debe, sobre todo, al flamenco José de Arce, que es el introductor en la escuela sevillana de las formas plenamente barrocas que han nacido en Italia. Así en la segunda mitad del siglo podemos hablar de la aparición de dos corrientes en la escuela sevillana, una de ellas tendrá como eje fundamental a Pedro Roldán. Esta forma de entender la escultura es la que triunfa, es el triunfo de un barroco de formas salomónicas, tal y como afirma el profesor Bernales. Por el contrario Cansino concibe la escultura bajo una concepción más clásica que se acerca a los postulados montañesinos, a postulados de corte manieristas que, en la época, gustan menos.
SU DISCÍPULO
Uno de los discípulos de Cansino, tal vez el que lo haya hecho despertar del anonimato es Francisco Antonio Gijón o Ruíz Gijón. Siendo niño, y estando bajo la tutela de su hermano mayor Juan Ruíz Gijón, efectuó carta de aprendizaje ante el escribano público Bartolomé Mejía Carreto, el 3 de julio de 1669, siendo su tutor la persona que se obligaba con el maestro a pagar lo estipulado por su aprendizaje. En el contrato se estipula que estaría con él desde comienzos de julio de 1669 hasta julio de 1672, comprometiéndose a vivir en su casa y a estar bajo sus servicios el tiempo en el que estuviera vigente el contrato. Por el contrario, Cansino se obliga a “tenelme en su casa y enseñarme el dho. Ofisio descultor bien y cumplidamte. como el susodho. lo sabe sin encubrirme cossa alguna de manera que en fin del dho. tiempo lo ayaprendido y pueda trabajar en qualquier tienda p. oficial…”. En el caso en el que no lo enseñara durante estos tres años estipulados, el maestro debía de tenerlo en su casa hasta que lo acabase de aprender “dándome para mis alimentos lo que ssuele ganar un ofisial”.
Por aprender el oficio de escultor la familia del aprendiz debía e pagar 300 reales de la siguiente manera:
150 reales al año y medio de la firma del contrato, es decir en enero de 1671.
150 reales al acabar el aprendizaje y quedar cumplido, por tanto, el contrato, en 1672.
Con el contrato, Cansino se “obligo a la paga y cunplimto. de lo que por ella es y queda a mi cargo sin falta alguna y para la paga y cumplimto. de lo que dho. es todos los otorgantes obligamos nuestras personas y vienes y cada uno de nos ávidos y por aver y damos poder a las Justicias de Su magd. “
Lo cierto es que, tras la muerte de Andrés Cansino en octubre de 1670, Francisco Antonio Gijón llevaba bajo sus servicios unos quince meses, por lo que no pudo acabar su aprendizaje. No sabemos con quién lo acabó, aunque podamos intuir que fue en el taller de Roldán, que a la postre tenía su taller en la misma calle que Cansino, y, lo más importante, era amigo del mismo.
Lo cierto es que el 21 de diciembre de 1670, una vez cumplido el preceptivo año de luto ,obligatorio, el discípulo contrajo matrimonio con su viuda; en estos momentos tenía tan sólo diecisiete años, mientras que su esposa casi le doblaba la edad: treinta y dos. Una vez terminado su aprendizaje y obtener el título de maestro, se hizo cargo del taller y de los posibles encargos. Tenemos constancia, por una carta de aprendizaje, que en febrero de 1673 ya tenía el título de maestro escultor, pues el 17 de febrero firmó escritura de aprendizaje ante el escribano Antonio Mateos.
Una de las obras más discutidas, en cuanto a su autoría, es el Cirineo de El Viso dado que no nos consta documentalmente su autoría. En su testamento Cansino nos habla del Nazareno, pero no hace referencia alguna al Cirineo. Este hecho podemos interpretarlo de dos formas:
1º.-El Cirineo iba en el mimo lote, por lo que no hizo falta hacer referencia alguna al mismo. Podemos hablar de un conjunto escultórico dada la armonía que se produce entre ambas figuras. El Cirineo, de menor tamaño que el Nazareno, no le hace sombra, el imaginero establece una jerarquía en función a la importancia que la imagen ha de jugar en el paso.
2º.El Cirineo se encargó a posteriori, una vez muerto el maestro. En este caso podemos pensar que la autoría hemos de atribuírsela a Ruíz Gijón, tal y como ocurre con el que elaboró para la Hermandad de las Tres Caídas de Sevilla.
BIBLIOGRAFÍA:
BANDA Y VARGAS, Antonio y HERNÁNDEZ DÍAZ, José: La escultura sevillana del siglo de Oro. Madrid, 1978.
BERNALES BALLESTEROS, Jorge: “Pedro Roldán y la imaginería hispalense de su tiempo”. La escultura sevillana del siglo de oro. Madrid, 1978.
CAMPILLO DE LOS SANTOS, José Ángel: “El imaginero Andrés Cansino”, en El Señor de El Viso. 325 aniversarios de la llegada de Nuestro Padre Jesús Nazareno a la villa de El Viso del Alcor. Sevilla, 1995.
CUÉLLAR CONTRERAS, Francisco de P. “Carta de aprendizaje del maestro escultor Francisco A. Gijón. Año 1669 “. En Homenaje al Profesor Dr. Hernández Díaz. T. I. Cádiz, 1982.
HERNÁNDEZ DÍAZ, José: Documentos para la Historia del Arte en Andalucía. T. II. Sevilla, 1928.
HERNÁNDEZ DÍAZ, José: Notas para un estudio biográfico-crítico del escultor Francisco Antonio Gijón. Sevilla, 1950.
HERNÁNDEZ DÍAZ, José y SANCHO CORBACHO, Heliodoro: Arquitectos y escultores sevillanos del siglo XVII. Sevilla, 1931.
LUQUE MENA, Jesús: Compendio de las Cofradías de Sevilla. Sevilla, 2007.
TESTAMENTO DE ANDRÉS CANSINO.
JOSÉ ÁNGEL CAMPILLO DE LOS SANTOS
[1] José de Arce nació en Flandes, hacia el año 1600. En 1635 llega a España y al año siguiente lo encontramos en Sevilla, ciudad en la que muere en 1666. Entre sus obras, hasta hace poco atribuidas, hemos de destacar a Nuestro Padre Jesús de las Penas, de la Hermandad de la Estrella.