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ASOCIACIÓN CULTURAL FUENTE DEL SOL

Ruta a Carmona organizada por Alwada-ira

ÚLTIMA HORA: CAMBIO PUNTO DE ENCUENTRO. Debido al mal estado de uno de los senderos que se pretendía utilizar, es conveniente iniciar la ruta en la PUERTA DE SEVILLA.

El próximo día 22 de Febrero de 2009 la Asociación Alwadi-ira ha organizado una visita a Carmona. En esta ocasión la visita se producirá por las afueras de la ciudad y podrá participar en ella toda persona que lo desee.

El traslado hasta Carmona se hará en coches particulares, teniendo previsto llegar sobre las 10 de la mañana.

 

Intentarán aparcar en el paseo-mirador que se dirige hacia el PARADOR NACIONAL, desde allí se desplazarán rápidamente hasta la PUERTA DE CÓRDOBA, donde les esperan los amigos de SEPTEM VIAE.

Salida desde la PUERTA DE CÓRDOBA hacia las CUEVAS DE LA BATIDA, canteras de origen romano de las que se extraían sillares, desde donde tendremos unas espectaculares vistas de la ciudad monumental, descenderemos hacia el ARROYO DE LAS ALBERQUILLAS y el PUENTE ROMANO, Puente de los Cinco Ojos, restaurado en época medieval y finalmente en el siglo XVIII, posteriormente tomaremos los restos de la CALZADA ROMANA, ambos formaban parte de la antigua Vía Augusta que unía Cádiz con Roma, que nos irá acercando nuevamente a la ciudad.

Por la tarde no hay nada previsto, luego cada cual es libre de optar por quedarse de bares o volver.

CARACTERÍSTICAS:

FECHA: 22/02/2009 GUÍA: Septem Viae DISTANCIA: 7-8 KM. DIFICULTAD: Baja. SALIDA DESDE ALCALÁ: 9.30 H. desde BECA en COCHES PARTICULARES. SALIDA DESDE CARMONA: 10.00 H. desde la PUERTA DE CÓRDOBA. FINDE LA EXCURSIÓN: ENTRE LAS 13.00 H. y las 14.00 H.

Fuente: Javier Santos, cornisalosalcores.es

El Polígono Gandul de Mairena del Alcor albergará unos restos arqueológicos

15-enero-2009) El Polígono Gandul albergará unos restos arqueológicos

- "Una probable cantera romana que quedaría elevada sobre la cota de suelo

- El Ayuntamiento lo conservará y facilitará sus visitas

La ampliación del polígono industrial Gandul de Mairena del Alcor, que el Ayuntamiento acaba de retomar con un plazo de ejecución de 13 meses, albergará en su seno unas antiguas ruinas, posiblemente una cantera romana de extracción de rocas de albero que esta civilización utilizó durante su dominio en la comarca de Los Alcores. El proyecto contempla dejar ese paraje al margen de la obra en un "conquero" artificial tras el rebaje de cota del resto del solar, de 286.169 metros cuadrados.

Las ruinas, no recogidas en la carta arqueológica de Los Alcores del profesor Fernando Amores, sí se encuentran reflejadas en el Plan Parcial del sector 1 de las Normas Subsidiarias maireneras, que definen la ampliación de este polígono, activo desde hace años en su primera fase. Unas ruinas poco conocidas en el pueblo, si bien existen personas de generaciones anteriores que sí conocían su existencia, aunque con poca certeza e información sobre su significado. Muchos ciudadanos sí retienen en su memoria por haberse topado con él (tal vez durante alguna jornada de campo y asueto) ese roquedal que albergaba del antiguo "eucaliptar de Peroles", hoy ya inmenso en el solar donde crecerá el parque industrial más grande de Mairena, para cuya inversión el Ayuntamiento que preside Antonio Casimiro Gavira (PSOE) contempla un montante presupuestario de 6,9 millones de euros, sumando la aportación pública y privada implicadas en el proyecto. En total se van a construir 600 nuevas naves industriales destinadas a los sectores productivos de la localidad y con la vista puesta en la creación de empleo, explican desde el Consistorio.

Para afinar aún más sobre la identidad de las ruinas, la arqueóloga municipal y directora de las obras del futuro Museo Bonsor y el castillo, Ana Gómez, investiga y se documenta desde hace algún tiempo, aunque tanto ella como el profesor José Manuel Navarro (entre otros expertos consultados por este medio) coinciden al afirmar que se trata de una cantera. Lo delatan los lisos y casi perfectos cortes conferidos a las rocas que caracterizan el paraje, rico a su vez en vegetación de la cercana cornisa que identifica a esta comarca. Incluso, algunos entendidos trazan similitudes entre ese pedregal labrado por la extracción con cortes de roca perfectos y otro hallado no hace mucho en los alrededores del castillo de Luna mairenero.

Las Normas Subsidiarias del Ayuntamiento de Mairena del Alcor prevén protección para las ruinas, por lo que el solar de 2.100 metros cuadrados donde se enclavan (enumerado en el proyecto como parcela 73 de la manzana 3 del parque industrial) queda sin aprovechamiento lucrativo, es decir, que no se podrá vender, comprar, modificar, ni establecer en él actividad económica alguna, mención aparte de la hipotética explotación turística o cultural que el Consistorio decida acometer en ella, en su caso.

Si el Consistorio mairenero decidiera abrirlas al público e integrarlas en un futuro circuito turístico, se haría necesaria una acción de puesta en valor del espacio, que conllevaría la construcción de escalinatas o rampas de acceso y protecciones laterales como barandillas para proteger el desnivel de sus abruptos bordes, dadas las características del lugar. Toda una opción junto a otros complementos como arbolado, jardines y mobiliario rústico, que podrían hacer del lugar un bello espacio para cultura y ocio, único o extraño en cualquier caso por quedar incluido en una superficie industrial".

Fuente: Chema Cejudo, mayrena.com

Presentación del libro sobre la Guerra de la Independencia en los Alcores

Presentación del libro sobre la Guerra de la Independencia en los Alcores

El pasado día 20 de diciembre a las 13 horas se presentó en FIBES el libro de actas de las V Jornadas de Historia de la Provincia de Sevilla, celebradas en Mairena del Alcor el pasado mes de marzo. En el acto, organizado por ASCIL (Asociación Sevillana de Cronistas e Investigadores Locales) dentro de la muestra "Sevilla son sus pueblos", intervinieron el presidente de los cronistas sevillanos, José Antonio Filter, y el profesor José Manuel Navarro, coordinador de la recopilación.

La obra compendia un conjunto de investigaciones pioneras que atañen a la comarca en este segmento de su historia, muy rica en cualquier caso aunque hasta ahora inexplorada en los aspectos tocantes a El Viso del Alcor, Mairena del Alcor, Carmona y Alcalá de Guadaíra. Aprovechando el bicentenario de la lucha española contra la invasión napoleónica un grupo de estudiosos se puso manos a la obra para esclarecer este episodio del pasado, y de ellos se nutre ahora el libro, después de que algunas partes se desvelaran tanto en las referidas jornadas maireneras como en otras posteriores celebradas en El Viso este mismo año.

En el compendio destacan los estudios de la que fue ponencia central: La Guerra de la Independencia en los Alcores, del profesor mairenero José Manuel Navarro Domínguez. Incluye asimismo una interesante comunicación de anécdotas ciudadanas de la época en Mairena, firmada por Manuel Gavira Mateos. Además, abarca estudios sociopolíticos y demográficos de El Viso y Mairena firmados por Marco Antonio Campillo de los Santos (profesor visueño), estrategias bélicas decididas en la ciudad panadera a cargo de Antonio Ballesteros (de Alcalá de Guadaíra), o conclusiones investigadoras en torno a las hermandades del Rosario en Los Alcores, avaladas por el sevillano Carlos J. Romero Mensaque, entre otros contenidos.

Este libro, al margen de su valor histórico desde el punto de vista alcoreño, servirá de modelo a posteriores publicaciones aparejadas a jornadas que han comenzado ya a organizarse en distintos lugares de Andalucía, y en Fibes se presentará junto al número de 2008 de la revista-anuario de ASCIL, que incorpora los trabajos de investigación realizados por sus socios durante los 365 días de este año que toca a su fin. En ella hay dos artículos sobre El Viso de los hermanos Campillo (uno sobre la Tablada y otro sobre una cooperativa de finales del siglo XIX)

Fuente: Chema Cejudo, mayrena.com

Piezas de la colección Bonsor se exhibirán en Madrid y Sevilla

La web www.mayrena.com , en una noticia del 4 de noviembre de 2008, publica un interesante artículo titulado "Piezas de la colección Bonsor se exhibirán en Madrid y Sevilla".

INFORME EXCURSIÓN SANTA LUCÍA Y TABLADA

INFORME EXCURSIÓN SANTA LUCÍA Y TABLADA

El pasado domingo 2 de noviembre a eso de las 11.45 de la mañana, ya nos congregábamos en el punto de encuentro convenido, el bar Tere, más de una decena de entusiastas de la Historia, en este caso de la Protohistoria de nuestro pueblo; ávidos de explorar "in situ" el milenario entorno de "La Tablá", tras no pocas charlas y lecturas acerca de su importancia vital en el proceso de poblamiento de "Los Alcores" desde, según apunta Amores Carredano, la edad del cobre. A las doce y pico, como decimos por estos lares, un nutrido grupo compuesto por casi 20 personas tomamos el camino de la "raya del término" para dirigirnos hacia el entorno de Santa Lucía, con la misma ingenua ilusión que otrora moviera a los miembros de la Sociedad Arqueológica de Carmona.

¿Y porqué Santa Lucía, o "La Santa"? En el anterior informe que emitió este grupo ya nos apuntaba nuestro entusiasta compañero Marco Antonio, que el profesor Amores Carredano vinculaba este importante yacimiento funerario, adscrito al periodo orientalizante, con el importantísimo poblado de la misma época situado en la mesa de "La Tablá" (Los yacimientos funerarios de esta época, o necrópolis, acusan una marcada tendencia más o menos generalizada a situarse al oeste de sus respectivas "ciudades". Así por ejemplo en Alcaudete). Contrastando las anotaciones que sobre los túmulos de incineración de la necrópolis que nos ocupa hicieren Bonsor y Cañal, podemos deducir que se encontrarían diseminados en este lugar unos 16 túmulos, de los que se excavaron de dos (Bonsor) a cinco (según apunta Cañal). Bonsor exhumó "ricos tesoros" compuestos por huevos de avestruz dentados, peines de marfil y cajitas iluminados con motivos que apuntan a una ascendencia orientalizante, fenicia, o a la existencia de talleres locales iniciados en las formas y maneras del próximo oriente. No olvidemos que nos encontramos en la época de apogeo de Tartessos (Siglos VIII, VII y VI, aunque autores como Romero Esteo apuntan fechas mucho fechas que nos remitiría al segundo e incluso al tercer milenio a.C).  Sobre el terreno, no pudimos sino confirmar la dificultad de localizar los túmulos sin excavar, de los que siguiendo una lógica deductiva sugerida por Amores Carredano, deben quedar unos diez. Pero el arado y la codicia del "pitero" seguramente habrán mermado significativamente el potencial arqueológico de tan importante Necrópolis. Aún así, nuestro compañero Paco  logró distinguir sobre la superficie algunas elevaciones que se correspondían con la tipología básica de los túmulos de incineración en Los Alcores: la arqueología tiene que dar la última palabra.

Una vez alcanzamos el mismo rompiente del escarpe, Jose Ángel señaló el lugar donde originalmente se encontraba la que desde el siglo XVIII se llamó Piedra del Gallo, y que en la Baja Edad Media fue denominada como Peña del Águila: posiblemente un testigo de erosión de la calcoarenita terciaria propia del lugar, que por su sugerente forma fue usada de mojón para separar los términos de las villas del Viso y Mairena. Curro nos comentaba que había encontrado un artículo periodístico de los años 30 donde se afirmaba que la mole se despeñó sobre un olivar situado a sus pies (en el primer informe emitido por este colectivo, Marco Antonio citó las interesantes teorías que Cañal y Peláez del Espino, respectivamente, elaboraron sobre esta inmensa piedra). Siguiendo nuestra ruta rumbo oeste, como ya se ha dicho, nos pareció apreciar a nuestra izquierda, hacia el norte, la presencia de algunos túmulos, así como restos de industrias humanas, que si bien se han extendido hasta nuestros días, como la elaboración de cal, parece ser que se prodigaron en nuestra comarca hace tiempo (hallamos algunos guijarros desgastados, posibles molinos de mano, entre bloques de cal). Testimonio evidente de la elaboración de la cal desde tiempos inmemoriales son los restos de dos hornos sitos en el escarpe, uno de los cuales, pasándonos casi desapercibido señaló Armando con ese instinto "cazador" que le caracteriza.

Un paréntesis: la visita a las ruinas de la polémica ermita de Santa Lucía y sus aledaños. No quisiéramos dilatarnos al respecto, ya que en la anterior excursión se elaboró una preciosa redacción sobre lo visto en este entorno. Tan solo destacar que un yacimiento de tal envergadura requiere de un urgente estudio multidisciplinar para verter algo de luz sobre su rica historia, que, ciertamente no inicia con la erección de la ermita cristiana. Ahí queda el órdago.

Entre retamas y olivos discurrió el resto de la excursión hasta alcanzar el antiguo barrero situado bajo la cara sur de "La Tablá", donde pudimos apreciar muestras de materiales desprendidos desde lo alto del alcor, de lo que hace siglos fuera un enclave con una arquitectura imponente. Muestra de ello es el gran sillar perfectamente labrado en piedra arenisca, de forma paralelípeda, con muescas cóncavas en forma de "T" en las caras más pequeñas. Las oquedades citadas servirían para engazar este sillar con otros similares. Considerando en enorme peso de la pieza citada, más de 150 kilos, nos podemos hacer una idea de la envergadura de las construcciones que se erigieron sobre la Mesa objeto de nuestra ruta (Fernando Amores cita en su Carta Arqueológica varios de estos sillares, aunque no situados en la cara sur, y ubicándolos en una fecha posterior a la de la dominación púnica. Aunque estas hipótesis se formularon tan sólo a partir de superficiales prospecciones, por lo que su datación debe ser problemática). Ascendimos a la cima a través de un angosto y escarpado "sendero natural", que nos permitió superar en poco tiempo los más de 30 metros de desnivel que separan la citada cantera de aquella que ha sido definida como una de las más antiguas ciudades de occidente. Mientras tenía lugar la ascensión, ya secas las gargantas y vacías las cantimploras, servidor indicó la presencia de una hilera bien definida de mampostería, de unos 30 metros de largo por unos 50 centímetros de ancho. Su buena factura y su regularidad indican que no es fruto del azar, sino humana construcción. Hay que señalar que los muros y taludes realizados con mampostería se encuentran diseminados en todo el perímetro de "La Tablá", lo que debería ser objeto de un minucioso estudio, máxime cuando mediante comparaciones con otras "fortificacioes en talud" del bronce alcoreño podemos apreciar la misma técnica constructiva. Salvada la pendiente, observamos numerosos restos cerámicos coincidentes con los ya señalados por Bonsor y Amores Carredano en sus respectivas obras: cerámica prerromana de bandas rojas; ánforas fenicias de cuello estrangulado; opus latericium (ladrillos). Casi sin lugar a duda, todos los presentes coincidimos en una datación, como mínimo, coincidente con la de la Necrópolis de "La Santa" que, como ya dijimos, se remonta a la época orientalizante.

El último ratillo: disertaciones y elucubraciones. Tras casi tres horas de enriquecedora caminata, empolvadas las botas y acelerados los corazones, pudimos comprobar como "La Tablá" está conectada visualmente, al este, con todos los yacimientos importantes que en "Los Alcores" han sido; al oeste, con un cerro antaño propiedad de Méndez, amigo de Bonsor, que tradicionalmente no se relaciona con Santa Lucía, pero que por su conexión visual y su cercanía debiera ser parte de la Necrópolis de la que hablan Bonsor y Cañal. No es casualidad que en "el puerto" que separa ambos alcores, hayan aparecido cantidades ingentes de cerámicas de bandas rojas (las que Bonsor calificó de púnicas). Pero retrotayéndonos algo en el tiempo, y siguiendo a Amores Carredano en sus teorías sobre el poblamiento del lugar, todos recordamos que si bien, como apuntan autores como Jorge Maier o Juan Belloso, el poblamiento de "La Tablá" se inicia con Tartessos y finaliza con la conquista de la península por la Roma Republicana, los restos líticos encontrados por doquier, indican un asentamiento muy anterior: en la Tablá siempre abundaron, ya menos, las hachas pulimentadas, lo que hizo que el citado profesor Amores Carredano trabajara con la hipótesis de un origen calcolítico para nuestro yacimiento (Él encontró una hachuela; los vecinos del Viso las han extraído por decenas). En este orden de cosas, consideramos que este entorno entra dentro de la "frecuencia regular" de poblados que el citado estudioso elaboró para Los Alcores: un poblado cada 1'5 km; 5km entre los poblados centrales.

A eso de las tres de la tarde, extasiados por los visto y oído, comprendimos que todo estaba por estudiar; que todo estaba por hacer cuando hay que hablar de Historia. Y con ese convencimiento, sin más conclusiones que la señalada, nos tomamos una cervecita ya en pleno pueblo sin dejar de mirar hacia el suroeste, donde camparon a sus anchas los primeros visueños.

Juan Antonio Martínez Romero. Asociación Fuentedelsol...

Relación de asistentes a la excursión

  • Juan Antonio Martínez.
  • Blas Jiménez y su primo.
  • Vidal Prieto.
  • José Ramón Martín.
  • Paco Aranda.
  • David Roldán  e hijos.
  • Curro Bonilla.
  • Diego Muñoz.
  • Juan Antonio y su novia.
  • Armando Rueda.
  • Rodrigo Sánchez.
  • José Ángel Campillo.
  • Marco Antonio Campillo.

Documental de Canal 12 sobre el Convento

El jueves 30 de octubre, a las 8 y media, va a proyectarse en la Iglesia Conventual de Corpus Christi el pre-estreno del Documental de Canal 12 TV sobre el Convento de nuestra localidad. La emisión de este programa se realizará el viernes por la noche en Canal 12.

*"La Guerra Civil en El Viso del Alcor: la memoria recuperada"

*"La Guerra Civil en El Viso del Alcor: la memoria recuperada"

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE SOLANO*

Bajo el título *"La Guerra Civil en El Viso del Alcor: la memoria
recuperada"*  el Colectivo Ecopacifista Solano ha elaborado un libro que
aborda el impacto de la Guerra Civil sobre la población visueña. Dicho libro
*será presentado el día 31 de octubre a las 20 horas en la Casa de la
Cultura de El Viso del Alcor.*


El acto de presentación consistirá en la intervención de un miembro del
Grupo de Trabajo para la Recuperación de la Memoria Histórica y Social de
Andalucía y de David Roldán, miembro de Solano y coordinador de los trabajos
de elaboración del libro. Las intervenciones estarán acompañadas de la
lectura de poesías, pequeños extractos del libro y de la proyección en
pantalla gigante de imágenes sobre aquel periodo histórico. Todo ello estará
intercalado con la actuación del cantaor Antonio Colchón que interpretará
letras creadas para la ocasión.


Queremos que este acto haga las veces de un emotivo *homenaje a las
víctimas olvidadas* y a sus familiares, un encuentro para reconocer y honrar
su memoria.


Esta publicación es el fruto de un trabajo colectivo de investigación
histórica realizado por la Comisión de la Memoria del Colectivo Ecopacifista
Solano. Somos un colectivo y como tal tenemos la filosofía de abordar los
problemas que nos preocupan colectivamente, es decir, intentando generar
procesos de participación ciudadana. El libro es un ejemplo de ello, porque
no ha sido elaborado solo por la Comisión de la Memoria del CEP Solano, sino
también por más de 250 vecinos que han aportado sus testimonios, sus fotos y
sus documentos. El libro, por tanto, contiene un trocito de cada uno de los
visueños y visueñas.


Siguiendo una metodología científica, historicista y un orden cronológico,
hemos fusionado, a veces dándole una forma cuasi novelesca, el relato* *de
recuerdos desgarradores con los datos y documentos históricos relacionados
que hemos descubierto en archivos de El Viso, Sevilla, Salamanca, Ávila y
Madrid.


El libro aborda el impacto de la guerra y de la represión en la población
visueña. A lo largo de sus páginas se rescatan del olvido los nombres, los
rostros y las injusticias que se cometieron contra los represaliados, en su
inmensa mayoría gente pobre. Se han esclarecido sucesos que durante mucho
tiempo han permanecido ocultos o manipulados por el discurso reaccionario.


Nuestra investigación está circunscrita a lo que pasó en El Viso del Alcor
durante esa guerra "incivil". Solo excede sus fronteras para tratar casos de
víctimas visueñas que se hallaban en otros lugares. Es, por lo tanto, un
intento de reconstruir una etapa histórica en la que tuvo lugar el terror
más espantoso y sobrecogedor que jamás hayan conocido los vecinos y vecinas
de nuestra localidad durante el siglo XX. Es un recordatorio permanente de
la historia de "los sin historia", una forma de levantar un acta de
acusación contra el terror, de dejar constancia de aquel duro y amargo
pasado.


En El Viso del Alcor se dio toda la casuística propia de la guerra civil:
desaparecidos, fusilados, encarcelados, torturados, exiliados, escondidos en
pozos o en cuevas, presos en campos de concentración, sobrevivientes a
fusilamientos, mujeres rapadas y obligadas a beber aceite de ricino, etc. En
definitiva, crímenes sin ningún tipo de justificación, bestialidades de todo
género.

Algunos dicen irreflexivamente que estos trabajos remueven viejos odios y
enfrentamientos. Nosotros pensamos que recordar no es odiar. De hecho
recordando hemos conocido a gente que lleva acumulado mucho dolor en
silencio. Hemos podido comprobar que entre tanto dolor no se respira odio ni
revanchismo, sino esperanza en que con este trabajo de investigación se les
haga un merecido hueco en la historia escrita de El Viso de la que, para
todos los efectos, estaban excluidos.


¡Que nadie se confunda! Hemos tratado de recuperar la memoria con
prudencia, con elegancia, sin ira, sin afanes vengativos. Nos han interesado
las víctimas y sus familias, no los verdugos (de hecho no damos sus nombres)
y ello no abre sino que cierra heridas. Como pacifistas nos han interesado
los hechos, los sentimientos de los sufrientes, para reflexionar sobre ellos
y para ir generando una cultura de concordia y de odio a la barbarie. No hay
en este trabajo ni revanchismo ni nostalgia trasnochada, solo la necesidad
de educar frente al injusto olvido, de transmitir un legado de valores que
las generaciones de hoy han de tener presente para ganar el futuro.


La estructura del libro está compuesta por 19 capítulos y unos anexos que
contienen actas, planos, noticias de prensa, listas, etc. El primer capítulo
aborda las claves para entender la guerra. Los demás ya aterrizan en nuestra
localidad. El segundo, en concreto, trata los acontecimientos que tuvieron
lugar en los prolegómenos de la guerra. El tercero, la contestación al
golpe, el dominio rojo (quienes hicieron guardias, donde se requisaron armas
y alimentos, a quien se intentó detener). En el cuarto se trata con todo
lujo de detalles la quema de edificios. El quinto aborda el comienzo del
"dominio azul" y de la represión. A partir del sexto y hasta el décimo se
detallan los fusilamientos de visueños y sus historias de vida. El undécimo,
las otras formas de castigo y los verdugos. Desde el duodécimo hasta el
decimoquinto, los visueños que sufrieron prisión. El decimotercero está
dedicado a los cargos municipales represaliados; el decimosexto, a los que
combatieron del lado de los republicanos; el decimoséptimo, a las mujeres
represaliadas; el decimoctavo, a las víctimas nacionales y el decimonoveno,
a la represión económica y social de posguerra.

                                                              Fuente: Colectivo Ecopacifista Solano
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LOS TESOROS ARQUEOLÓGICOS DE LA HISPANIC SOCIETY LLEGARÁN EN ABRIL A SEVILLA

LOS TESOROS ARQUEOLÓGICOS DE LA HISPANIC SOCIETY LLEGARÁN EN ABRIL A SEVILLA

La exposición reúne una selección de más de 400 piezas arqueológicas, desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna, procedentes de la Hispanic Society de Nueva York, creada en 1904 por el magnate Huntington, "mecenas" de Bonsor.

Dicha colección arqueológica es sumamente importante, destacando los vaso campaniformes de el Acebuchal, así como materiales recuperados por Bonsor de las ricas necrópolis orientalizantes de Los Alcores: de Bencarrón, Santa Lucía, el Acebuchal, la Cañada de Rui Sánchez y, principalmente, la Cruz del Negro.

La muestra, que antes estará en Alcalá de Henares, se realiza con motivo del centenario de la apertura del museo de dicha institución.

Es, por tanto, una buena oportunidad para conocer piezas "expoliadas"de Los Alcores, sin necesidad de trasladarnos a Nueva York.