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ASOCIACIÓN CULTURAL FUENTE DEL SOL

Balance de la conferencia sobre las necrópolis de Santa Lucía

Balance de la conferencia sobre las necrópolis de Santa Lucía

Brevísimo balance de la charla de ayer. Por puntos:

1. Excelente y sentida presentación de mi amigo Aurelio Bonilla. Muchísimas gracias, caballero.
2. Hermoso clima creado por un público tan masivo (78 personas) como respetuoso e interesado. Más respetable que nunca .
3. Amable y entusiasta recibimiento de las hipótesis presentadas por servidor.
4. Bonito debate mantenido justo después de acabar la charla.
5. Entrañable momento eno-grastronómico post-charla.

En mi humilde opinión, la Asociación Fuente del Sol ha dado en el clavo organizando estas charlas anuales. Todo el grupo, con el incansable Marco Campillo al timón, está ofreciendo imprescindibles citas con la Cultura, en aras a dinamizar la vida de un pueblo que no se merece menos. La difusión de nuestros bienes patrimoniales es el primer paso que hay que dar antes de la puesta en valor y protección de los mismos. Y esta asociación lo está haciendo de manera ejemplar. Lamentar solamente que la televisión local solo grabara un fragmento del arranque del acto (lo ha grabado un amigo, y ya lo colgaré por aquí cuando esté montado el video) y que no hubiera representación oficial de ningún partido político local. Porque jamás podremos llevar nuestra causa a buen puerto sin el auxilio de aquellos en los que el pueblo depositó sus esperanzas. Esperemos que cambie la cosa para nuestra próxima actividad.

Muy contento. Pero que de verdad.

Juan Antonio Martínez Romero

Conferencia sobre las necrópolis prerromanas de Santa lucía

Conferencia sobre las necrópolis prerromanas de Santa lucía

En su afán de difundir y defender el rico Patrimonio de nuestra comarca, la Asociación Cultural Fuente del Sol se complace en invitarles a la conferencia titulada De la ubicación de las necrópolis prerromanas de Santa Lucía, que será impartida por el estudioso local D. Juan Antonio Martínez Romero.
A través de este evento, que dará comienzo a partir de las 19.30 horas del jueves 21 de noviembre, en la antigua casa del Convento del Corpus Christi –hoy llamado Centro Cultural de la Merced-, Martínez irá desgranando el resultado de sus últimas pesquisas, plasmadas en un artículo que lleva el mismo nombre de la conferencia. De esa manera, Fuente del Sol ofrece a todos los habitantes de la comarca la posibilidad de disfrutar, a través de multitud de imágenes y una explicación somera, nada más y nada menos que del posible hallazgo de uno de los túmulos que Bonsor excavara en la célebre necrópolis de Santa Lucía, la cual se creía perdida para siempre. Será pues, una ocasión única para adentrarse en los más remotos arcanos de nuestra Historia.

Interés del Departamento de Arqueología de la Universidad de Sevilla en la lucerna turdetana hallada por la Asociación Cultural Fuente del Sol en marzo de 2010.

Interés del Departamento de Arqueología de la Universidad de Sevilla en la lucerna turdetana hallada por la Asociación Cultural Fuente del Sol en marzo de 2010.

Varios miembros de la Asociación cultural Fuente del Sol hallaron en el yacimiento arqueológico de la Tablada, durante una visita de estudio en marzo de 2010, una lamparita de aceite, una lucerna, en perfecto estado de conservación.
Por la importancia del hallazgo, los miembros de la Asociación Cultural Fuente del Sol se desplazaron al puesto de la Guardia Civil más cercano para comunicar este hecho al SEPRONA y dejar depositada la pieza para su estudio y custodia. En mayo del mismo año, responsables del SEPRONA se pusieron en contacto con la Asociación Cultural Fuente del Sol para comunicar que la pieza había sido datada por los servicios arqueológicos del Museo de Carmona en el Siglo IV antes de Cristo, teniendo por tanto la lucerna una antigüedad de más de 2.300 años, señalando así el valor histórico de esta lámpara de época turdetana.
Este hallazgo se convierte en un detalle más de la importancia histórica de los enclaves existentes en la comarca de Los Alcores y, concretamente, en La Tablá de El Viso. 
Posteriormente, la lucerna fue cedida por el SEPRONA al Excmo. Ayuntamiento de El Viso del Alcor, siendo expuesto en la planta alta del Centro Cultural Convento de Corpus Christi, junto a otras piezas arqueológicas de la Tablada.
Un botón de muestra de la importancia histórica de la lucerna en cuestión es el interés de la Universidad de Sevilla por este objeto. Concretamente, Violeta Moreno Megías, arqueóloga e investigadora predoctoral del Departamento de Arqueología, se ha puesto en contacto con nuestra Asociación para visitar in situ la pequeña lamparita. Su interés radica, citando sus propias palabras, en lo siguiente:
"Hace un par de años empecé a estudiar un tipo de cerámica púnica, la vajilla de tipo Kuass, que aparece en las comunidades turdetanas. Mientras realizaba mi estudio me topé de forma casual con la noticia del hallazgo de una lucerna por parte de miembros de su asociación, la que ustedes tienen como foto de perfil en Facebook precisamente. Esta pieza me ha despertado gran interés, ya que me ha parecido que es altamente probable que la lucerna pertenezca al tipo de cerámica Kuass, o, al menos, que sea una imitación de la forma XVI de Niveau de Villedary, o sea, la lucerna abierta de la vajilla gaditana".
La visita de esta arqueóloga del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Sevilla al Centro Cultural Convento de Corpus Christi para poder estudiar la lucerna turdetana se produjo este pasado lunes 14 de octubre a las 5 y media de la tarde.
La investigadora estuvo muy interesada en la pieza y estuvo midiéndola, dibujándola y fotografiando todos sus detalles.
Desde la Asociación cultural Fuente del Sol deseamos que sus investigaciones lleguen a buen puerto y nuestra querida lucerna sea un elemento importante en ellas.


PRIMER PREMIO DE REDACCIÓN 3º CICLO PRIMARIA IV CONCURSO ESCOLAR

PRIMER PREMIO DE REDACCIÓN 3º CICLO PRIMARIA IV CONCURSO ESCOLAR



LA EDUCACIÓN DE MIS ABUELOS

Cuando salí del colegio y llegué a mi casa estaba muy cansada, había tenido un examen muy difícil de matemáticas, allí estaban mis abuelos, Curro y Carmen y me dijeron que ojalá ellos hubieran tenido la enseñanza que yo tengo y entonces me contaron como era el colegio cuando ellos eran pequeños. A me encantan sus historias y sobre todo esa.

Mi abuelo se llama Curro y tiene 74 años. El colegio donde iba mi abuelo estaba situado en la calle Alcores. Las clases no las daba un maestro con título, si no un hombre que le llamaban Don José. Este hombre era aguador, es decir que repartía agua, tuvo un accidente y se le partió la pierna, entonces puso una escuela ya que era adelantado en números y letras. En la escuela solo enseñaban las cuatro reglas fundamentales que era lo que él sabía. Mi abuelo aprendió haciendo palotes que pintaba en un pizarrín con una tiza. El maestro ponía una muestra y todos escribían lo mismo. En el rincón del colegio había una tinaja de agua y todos bebían, en el mismo jarro.

En la clase había más de 40 niños, el colegio se llamaba Brinca, porque era el mote del maestro. Se entraba a las 9 y se salía a la 1 y por la tarde también había clase, no lo recuerda muy bien, pero cree que era de 3 a 6.

Cuando era la hora de la salida del colegio, el maestro nombraba a los niños 1 a1, y conforme lo nombraban salían. Todos los meses hacía un alista nueva y los niños se levantaban temprano para llegar los primeros y salir los primeros.

Por la noche daban clase a los niños más mayores y a las mujeres. El colegio era solo de niños. Mi abuelo fue muy poco al colegio ya que con 7 años se tuvo que poner de poner a trabajar de panadero.


Mi abuela se llama Carmen y tiene 72 años, su educación escolar fue distinta a la de mi abuelo.

El padre de mi abuela era ferroviario, le dieron una casilla al lado de la vía, entre el Judío y Trigueros, en un paso a nivel en el campo, y mi abuela se tuvo que ir allí a vivir. Mi bisabuelo conocía a un hombre que era abogado en Sevilla, que daba clases a los niños del campo. Ese hombre se llamaba Don José Sausa y fue el que enseñó a mi abuela a leer y escribir.

Cuando mi abuela se vino del campo, fue al colegio de Doña Elvira y Don Marcelo, que eran matrimonio. Doña Elvira enseñaba a las niñas y Don Marcelo a los niños. Este colegio estaba situado en la C) Real. Allí enseñaban los números y todos a la vez lo recitaban, 1, 2, 3...Y cuando llegaban a treinta daba un toque de voz más fuerte, treinta y uno y así hasta el 100.

Mi abuela fue poco tiempo al colegio porque tuvo que ayudar en casa.


Sara Isabel Rodríguez Santos
6º B del C.E.I.P. Gil López
Primer premio de tercer ciclo de primaria
del IV Concurso Escolar de la
Asociación Cultural Fuente del Sol

LA HUERTA DEL CONVENTO MERCEDARIO

Siguiendo con las huertas de nuestro pueblo hemos de hacer mención a una que no conocimos pero de la que tenemos referencias por los Anales Mercedarios. Cuando el cronista de la Orden, fray Pedro de San Cecilio nos describe minuciosamente en el convento en el que se alojó durante su estancia en El Viso, nos dice al hablarnos de la cocina:”tiene agua de pie, traída de una fuente que en medio del claustro está, y su remanente va a un estanque, en que se guarda para riego de la huerta”.
Es tal vez la única referencia de la misma, pero la suficiente para tener constancia de su existencia. Estaba situada al oeste del convento, en el espacio que ocupan actualmente las casas de la parte derecha, según se entra desde la recoleta plaza situada al final de la plaza del Ayuntamiento. Como es lógico pensar la huerta tenía su propia entrada, posiblemente situada en la misma entrada de la calle convento, donde “por la parte de poniente compraron poco después otra casa pequeña, para portería de campo”.
La huerta era, según el cronista, “pequeña, es de porte, y de no pequeño provecho” y servía para que el convento tuviese siempre berza fresca sin tener que comprarla. Estamos ante un espacio que se va a formar por la compra de las casas aledañas al convento, casas que se compraron y se agregaron a la misma, tal y como nos refiere la crónica: “para caballeriza, pajar, y otras oficinas inexcusables en una comunidad, compraron unas casas viejas, al medio día, que después se incorporaron en la huerta, y con ellas vino a ensancharse en la forma que hoy está”.
Volviendo a la fuente situada en el centro del claustro, hemos de decir que la misma procedía de la fuente pública o del Concejo, actualmente conocida como de “los Sardina”, por concesión que hizo el Conde del Castellar, don Gaspar Juan Arias de Saavedra en 1625. Así ante la necesidad que el convento tenía del líquido elemento, el Señor del lugar concedió a los frailes el privilegio de disfrutar de una paja de agua. No obstante los frailes, no contentos con esta cantidad, llegaron a tomar más de la concedida, tal y como ocurrió en junio de 1654, fecha en la que se detectó que la fuente no echaba agua, por lo que el Cabildo (Ayuntamiento) decidió reunir a los vecinos y abrir la fuente encontrándola obstruida, salvo el conducto que llevaba al convento, por lo que se decidió pedir daños y perjuicios al Padre Comendador y al Provincial, que recriminaron los hechos.
Lo que no sabemos realmente es cómo los frailes pudieron llevar a cabo tal fechoría sin conocimiento del vecindario, teniendo en cuenta el lugar de paso que ocupaba la fuente en el corazón mismo de la población, y en un sitio tan transitado si tenemos en cuenta la cercanía del pilar o abrevadero, junto a las caballerizas del palacio de los Condes, del lavadero, en la entrada de la huerta de Abajo.
Tras el proceso desamortizador del año 1836, la huerta, ante su falta de utilidad, desaparecerá parcelada en solares donde se construirán viviendas y la cárcel.


José Ángel Campillo de los Santos

EL AGUA EN LOS ALCORES II

EL AGUA EN LOS ALCORES (II)

LAS HUERTAS

 La frondosidad del paisaje de los Alcores, tal y como lo refieren algunos autores, viene dado por la existencia de  huertas, muchas de ellas de clara herencia musulmana. La existencia de las mismas va unida a la existencia de agua, dado que el tipo de cultivo que en las mismas se cría, así lo estima necesario.

En cuanto a la posesión de las mismas, ya en época medieval, hemos de decir que ésta se identifica casi siempre  con personas de medio o alto nivel económico, dentro del conjunto de la población vecinal.

LAS HUERTAS DE EL VISO

Las primeras referencias documentales sobre la que hoy se conoce como  “huerta de abajo” las encontramos en las Ordenanzas Municipales de la villa. Este compendio de “leyes” fue aprobado el  25 de enero de 1564En el  documento se nos refiere que no son las primeras, por lo que hemos de suponer que éstas se basaban en otras más  antiguas “ que por vos  la dicha  Justicia fueron trasladadas de las que Juan de Saavedra y Fernando  Arias de Saavedra mis señores padre y abuelo que Dios ponga en gloria  hicieron e ordenaron y otra que por vos la dicha justicia  han sido añadidas”. Esto hace que tengamos que remontar la redacción de las primitivas Ordenanzas al siglo XV, y concretamente a los años en  los que se produce el deslinde definitivo de Carmona en 1446. Así pues las primeras referencias documentales de la huerta se remontarían a la segunda mitad del XV. Apostillamos el hecho de referencias documentales, porque sin duda alguna las referencias arqueológicas nos remontarían al período hispanomusulmán o romano.

La huerta era conocida como del Concejo por ser propiedad del mismo hasta comienzos del siglo XVII, fecha en la que el Señor de la villa se apropió de la misma, además de otras propiedades, tal vez concejiles. Será en la segunda mitad del siglo XVIII, concretamente el 1 de octubre de 1754, cuando el Señor de la villa venda a  tributo perpetuo la huerta  a favor de José de Guzmán Calvo y de su mujer. Los nuevos propietarios tenían la obligación de tener limpia  “la alberca con que se riega dicha huerta que sirve de lavadero a la villa”. Asimismo que para destapar la cañería que va desde la fuente a el pilar han de pedir licencia”. En la escritura de venta se especifica el número de árboles que hay en ella siendo digno de destacar ciento cincuenta y cuatro granados y  tres cuerdas de moreras. En 1790 se va a producir una cesión de bienes por parte de los propietarios Juan de Guzmán y Josefa Vergara Palacios a su  hijo que iba a  ingresar en el Estado Eclesiástico, por lo que querían incorporar la huerta a los bienes que llevaría su hijo. El bien en cuestión estaba gravado con un censo perpetuo al Señorío de 270 reales y 30 maravedíes.

 LA HUERTA Y LAS  ORDENANZAS

 Los arrendadores de dicha huerta estaban obligados a mantener limpias las dos albercas, y el pilar, limpiándolos una vez al mes de todo tipo de inmundicias. Para prever la ausencia de agua por causa de la referida limpieza, las Ordenanzas  indica que se tuviese preparada la “alberca de abaxo llena de agua, por manera que siempre este provehida, i puedan dexar de lavar por falta de la dicha agua so pena de cient maravedíes para el  concexo desta villa, al primero, o tercero dia de cada mes, y llame al mayordomo so la dicha pena”.En el supuesto en el que la alberca estuviese vacía, estaban obligados a tener preparada la que se denomina como “ la de abajo”. Cuando era preciso arreglar el pilar o el lavadero, y, dado que el  era del Señor, las reparaciones se pagaban entre éste y el Concejo, según acuerdo entre ambas partes.

 LA PROCEDENCIA DEL AGUA.

Se trata de la única fuente dentro de la localidad: “Tiene una sola fuente  de agua dulce, que nace de la cabeza de una barrera contigua al    Palacio de los condes”. Tal y como nos indica Madoz el agua de la fuente era de calidad  que califica como regular, lo que en el pueblo siempre se ha calificado como agua “gorda”, hecho que obligaba a sacar agua, bien de pozos particulares, o de las fuentes cercanas de la Muela o de la Alunada, más propicias para el consumo humano.

Situada en pleno centro histórico del pueblo, junto a la actual plaza del Sacristán Guerrero y enfrentada a la que fuera Casa –Palacio de los Condes del Castellar. El nombre de fuente de los “Sardinas” proviene de la donación que esta familia hizo, a principios de siglo de una casa, hoy incorporada a la  plaza y donde está la denominada “Cruz de las Caídos”. Justo en esta casa, en uno de sus márgenes estaba la referida fuente. A través de un conducto subterráneo el agua se distribuía a un pilón o abrevadero, junto a la Casa- Palacio. También tenemos constancia de que el convento de Mercedarios disfrutó de agua procedente de esta fuente, al igual que lo haría la referida Casa-Palacio.

Las aguas del pilar se dirigían hacia el lavadero público, en la entrada de la actual “Huerta Abajo” y desde allí se dirigía a dos albercas, “la de arriba y la  abajo” y desde esta última se dirigía hacia el arroyo  de la Alcantarilla. La procedencia del agua hemos de buscarla en un manantial mejorado por “un curioso sistema de minas, que según informaciones, partiría de las mismas entrañas del promontorio donde se encuentra la iglesia parroquial”. Hemos de decir que este sistema de minas arranca propiamente del Alcor, así encontramos una referencia a las denominadas lumbreras (hoy calle Lumbreras) “por dónde viene el agua a la fuente de ella[ de la villa]”.

El origen del pueblo está, sin duda alguna, en torno a este elemento hoy tan olvidado. Ésta, al igual que los montes, prados, etc., eran propiedad del señor  tal y como lo demuestra el documento de fundación del mayorazgo “consistente en la villa del Viso con sus vasallos, términos, montes, prados, pastos, dehesas, aguas corrientes, estantes y manantes...”. En las  Ordenanzas  Municipales  se especifica que  los encargados de velar por la limpieza de la fuente cada dos años eran los Alcaldes Ordinarios, que además tenían la obligación de arreglar y de limpiar las lumbreras y todo a costa del Concejo. Para que el agua no se contaminara con el jabón estaba taxativamente prohibido, y bajo multa, lavar la ropa tanto en la fuente como en el pilar, de ahí que el fiel encargado de su mantenimiento y limpieza tuviese potestad para prender a aquella persona o personas que sorprendiese lavando en la fuente o en el pilar. Como la propiedad de las aguas corresponde al Señor del lugar, es éste el que tiene potestad para llevar a cabo determinadas obras. Como hemos referido anteriormente, el  agua de la fuente, a través de una tubería subterránea, paralela a las paredes de la casa- palacio, era conducida a un pilar o abrevadero al que ningún vecino podía llevar a beber sus bueyes sin permiso del Concejo. El agua de la fuente, a su vez, descargaba en el lavadero que dependía de los arrendadores de la huerta de la Villa o  de abajo, (propiedad del  Concejo en el siglo XVI) por lo que  estaban obligados a tenerlo lleno de agua “para que las mujeres puedan lavar en él, según que siempre se ha usado, principalmente el día del viernes, y del sábado... so- pena de cien maravedíes para el dicho Concejo”. Además los arrendadores de la huerta estaban obligados a: limpiar la alberca y el pilar  todos los meses, evitando, de esta manera, la acumulación de cieno y suciedad. En el supuesto en el que la alberca estuviese vacía, estaban obligados a tener preparada la que se denomina como “ la de abajo”. Cuando era preciso arreglar el pilar o el lavadero, y, dado que el agua  era del Señor, las reparaciones se pagaban entre éste y el Concejo, según acuerdo entre ambas partes.La fuente dará origen a conflictos entre los vecinos y el convento de mercedarios que tenía por merced de don Gaspar Juan Arias de  Saavedra, desde 1625 una paja de agua. A pesar de esta concesión, en determinados momentos, los frailes llegaron a tomar más de lo concedido, tal y como ocurrió en junio de 1654, fecha en la que se detecta que la fuente no echa agua. Ante esta circunstancia, el Cabildo  decide reunir a los vecinos y abrir la fuente, cuyos cañones se encuentran obstruidos. Ante este hecho, se decide pedir daños y perjuicios al Padre Comendador y al Provincial, que recrimina los hechos. En 1643, posiblemente se produzca un cambio trascendental en lo que se llamaba fuente, pues el Cabildo acuerda  se pida al Conde que se cubra la fuente porque al estar descubierta “se echan muchas cosas y caen muchos niños”. Ante la necesidad de reparar la fuente y el pilar, se efectúan obras en 1653 como consecuencia de estar seca la fuente y los consiguientes problemas que este hecho plantea a la comunidad  de vecinos y  a sus ganados. A pesar de ello, en abril de 1655 , dada la necesidad que tienen los vecinos, se acuerda reparar el pilar y el lavadero (lo que nos hace pensar que dichas obras no se efectuaron dos años antes). Dado que el remanente de agua es del conde, éste debe de pagar la mitad de los gastos, tal y como se acordó el año anterior.

 

   

EL AGUA EN LOS ALCORES I

 

EL AGUA EN LOS ALCORES (I)

Vitrubio decía que "

el agua es imprescindible para la vida, para satisfacer necesidades placenteras y para el uso de cada día". Sin duda alguna, estamos ante un elemento de la naturaleza que podemos considerar fundamental para la vida, de ahí que desde la antigüedad (Egipto, Mesopotamia, Grecia…) el hombre haya empleado infraestructuras hidráulicas para su mejor explotación; en este sentido hemos de decir que los romanos fueron grandes especialistas en la ingeniería hidráulica al ser capaces de mejorar la captaron, transportaron, distribuyeron y evacuaron fueron los romanos.

Pero al hablar de agua hemos de decir que nos vale cualquier tipo , de ahí que a lo largo de la historia de la Humanidad el ser humano haya buscado el agua en su estado puro, un agua de calidad que según Vitrubio no se encontraba en la embalsada, porque al decir de autores clásicos (Vitrubio, Paladio y Plutarco), el mejor agua, la más salubre, es aquella que no procede de estanques o charcas, no siendo éstas aptas para el consumo humano al estar expuestas a todo tipo de elementos contaminantes, de ahí la necesidad de buscarla. Ante esta situación los sistemas hidráulicos que el hombre ha desarrollado, tanto para el abastecimiento, como para el regadío, no son más que la forma en la que una sociedad se asienta en un territorio para producir y generar vida.

 

 

2.-LOS ALCORES Y LA CUENCA DEL GUADAÍRA

En el margen izquierdo del bajo Guadalquivir, entre el Guadaíra y el Corbones encontramos la comarca de los Alcores. Se trata de una configuración geológica del terreno estructurada en tres unidades geomorfológicas

1º.-Terrazas que sufren un proceso paulatino de elevación que llega a la cota de 20 metros.

2º.-Los Alcores, resultado de la acumulación de distintos tipos de materiales que han sido capaces de resistir la erosión, por lo que estos elementos se elevan sobre el paisaje plano que lo rodea. Estamos ante una alineación del terreno de unos treinta kilómetros con unas delimitaciones muy claras: por el N.E, el Corbones, o río de los recodos (también conocido en el pasado como Guadajoz) ; por el S.O, el Guadaíra.

La anchura de la pequeña estribación oscilando entre los seis y siete kilómetros, aumentando su altura a medida que disminuye su anchura; de esta forma, tenemos un desnivel de doscientos cuarenta y ocho metros al N.E, en Carmona, y de cien metros en Alcalá de Guadaíra. Esta alineación está formada por diecisiete colinas atravesadas por

una serie de pasos naturales llamados puertos que conectan las terrazas del Guadalquivir con una extensa y fértil llanura o Vega desde la que el Alcor aparece como una falla casi vertical, destacando su tono amarillento característico de tierras calizas.

3º.-La Vega, constituida a base de suelos margosos y arcillosos. Se trata de una amplia llanura de suaves ondulaciones formada por sedimentos arcillosos y margosos muy salinizados, que forma, en ocasiones, lagunas o charcas saladas en invierno y costras blancas en verano. Se trata de una superficie plana, de unos setenta metros de altitud media, heredada de un glacis de erosión, que puede datarse en el cuaternario medio, donde la dificultad de desagüe y la impermeabilidad del suelo, explicarían de alguna forma el encharcamiento de los suelos negros o arcillosos.

3.-EL ACUIFERO DE LOS ALCORES

En las entrañas del Alcor encontramos una de sus grandes riquezas: el agua, elemento que conforma el denominado acuífero de Sevilla-Carmona-Écija, y que es consecuencia de la porosidad del terreno que permite la filtración de las aguas pluviales y su almacenamiento dando lugar a embalses subterráneos en los que los manantiales hacen de aliviaderos o rebosaderos.

Para que un material acuífero actúe como almacén de agua subterránea es necesario que en su base y bordes disponga de formaciones impermeables que no dejan que se escape el agua, tanto de forma horizontal como vertical. En el caso de darse estas condiciones se genera un embalse subterráneo en el que se produce un flujo renovable de agua, aflorando de forma natural en forma de manantiales, tal y como ocurre en nuestra comarca, donde como consecuencia del basculamiento del terreno desde el noreste hacia el suroeste, las calcarenitas, compuestas por una roca permeable en superficie y otras impermeables intermedias, permiten el afloramiento de arroyos y manantiales a lo largo de los puertos o zonas de paso entre el Alcor y la Vega.

Todas estas aguas vierten al río Guadaíra, de 127,5 kilómetros de longitud, cuyo nacimiento hemos de buscarlo en la sierra de Pozo Amargo. Estamos ante un río que presenta un trazado sinuoso que tiene que salvar un desnivel de cota de 360 metros y cuyo régimen hemos de calificarlo como espasmódico y torrencial, con máximos caudales en otoño e invierno, hecho que provoca un elevado riesgo de inundaciones en su curso bajo.

VINCULACIÓN DE LOS ALCORES A LA CUENCA DEL GUADAÍRA

MUNICIPIO

TÉRMINO EN Km2

Km2 DENTRO DE LA CUENCA

Alcalá de Guadaíra

 

283,05

 

216,04

 

Carmona

 

924,47

 

211,91

 

El Viso del Alcor

 

19,96

 

16,94

 

Mairena del Alcor

 

69,47

 

69,42

 

TOTAL

1296,95

514,31

 

1.-INTRODUCCIÓN

Redacción del IV Concurso Escolar. 2º Premio del alumnado de 3º ciclo Primaria

Redacción del IV Concurso Escolar. 2º Premio del alumnado de 3º ciclo Primaria

EL COLEGIO DE MIS “ABUELOS”

Os voy a contar como era el cole en la época que estaban mis abuelos.
Os vais a sorprender, como yo me he sorprendido cuando me lo estaban contando.
En esa época, los niños y las niñas no estaban en las clases juntos.
Voy a empezar por mi abuelo, él se acuerda perfectamente de todos sus profesores, uno de ellos fue Don Gil López, del cual lleva nombre nuestro colegio, otros fueron Don Francisco, Don Tomás, el maestro de Brinca y Manolita del Seri, ella ayudaba a las niñas a prepararse para su primera comunión. Antes no se hacían las comuniones como ahora, sino todas de una clase.
Me cuenta como se aprendió el alfabeto y las tablas de multiplicar y me hace gracia, parece que estaba cantando.
Y todo era muy distinto, mi abuelo me dice que muchos de sus compañeros tenían que dejar de ir al cole para irse a trabajar-
Él conserva sus libros y tiene uno que se llama “Enciclopedia de segundo grado” y en él viene todas las asignaturas.

Bueno ahora le toca a mi abuela, ella también estuvo en la escuela de Manolita del Seri pero poco tiempo, me cuenta que donde más tiempo estuvo fue en el colegio de las monjas en el convento. Era la congregación de las “Teatinas”. Mi abuela tiene muy buenos recuerdos de las monjitas, dice que eran muy buenas, las enseñaban a leer, a escribir y además les enseñaban muchas labores. Ella también hizo su primera comunión con sus compañeras, con las cuales todavía tienen relación y han hechos varias convivencias recordando su paso por el colegio de las monjitas. Muchas veces mi abuela me enseña las fotos con sus compañeras, todas vestidas iguales.
Aquello tendría que ser muy bonito ya que mi abuela guarda muy buenos recuerdos.

Bueno, ¿os ha gustado?, porque yo mientras me lo contaba estaba embobada y me daba cuenta de lo diferente que era todo.


MARÍA ESCRIBANO CORREA
6º A CEIP GIL LÓPEZ
2º Premio de 3º Ciclo de Primaria
del IV Concurso Escolar de la
Asoc. Cultural Fuente del SOL