Blogia
ASOCIACIÓN CULTURAL FUENTE DEL SOL

EXCURSIÓN POR LA RUTA MÁGICA DE LOS ALCORES DE EL VISO: DESDE LA IGLESIA DE SANTA MARÍA DEL ALCOR A ALCAUDETE

EXCURSIÓN POR LA RUTA MÁGICA DE LOS ALCORES DE EL VISO: DESDE LA IGLESIA DE SANTA MARÍA DEL ALCOR A ALCAUDETE

La Asociación Cultural Fuente del Sol organizó el domingo 15 de febrero una excursión para conocer nuestro entorno. Un grupo de entusiastas de la Historia nos encontramos en la Plaza Sacristán Guerrero a las diez de la mañana, venciendo las tinieblas del sueño del sábado noche. Desde allí, divisamos la silueta de la Iglesia Parroquial de Santa María del Alcor, lugar mágico-religioso desde tiempos remotos que se pierden en la noche de los tiempos, y la fisonomía moderna del actual Ayuntamiento, edificado sobre el solar de la Casa- Palacio  de los Condes del Castellar. Sobre las diez y media nos pusimos en marcha, dejando atrás calles  de dulce raigambre andalusí: Convento, Albaicín o Calvario. Ascendimos por la calle Virgen de los Dolores, seguimos por la del Cristo del Amor y nos deleitamos de la belleza de la Vega alcoreña en el Mirador de Casimiro Calvo Zapata. Desde allí, accedimos al campo a veredas de añejo raigambre. En nuestro largo y polvoriento camino, pudimos deleitarnos con multitud de cosas interesantes, que han quedado inmortalizadas en la galería de fotos de nuestro blog. Hay que resaltar los restos de un túmulo de gran tamaño a la izquierda de la vereda. Pasamos, asimismo, junto a la Alunada, lugar mágico-religioso desde, al memos,  los tartesios e íberos, donde observamos una noria abandonada, ya inservible en nuestras huertas, pero que nuestros gobernantes debían proteger por su valor etnográfico. Más adelante, vimos en la lontananza, girando nuestras cabezas hacia la derecha, el Pilar del Moscoso, así como otros lugares arqueológicos de interés (Rancho del Zurdo o la Huerta de la Fabiana) Un buen sabor de boca nos dejó la visita, guiada por su amable propietaria, de la finca de Cueva Honda. Allí, contemplamos restos de valor arqueológico: un horno antiguo excavado en la roca, una pequeña alberca, sillares de piedra,… Sin embargo, la guinda a esta visita fue la entrada a Cueva Honda, convertida en despensa de la casita de la finca. La propietaria nos comentó que ella y su difunto marido la habían rebajado bastante y la habían acondicionado; también nos comentó la tesis de que dicha cueva es el esqueleto fosilizado de una ballena. Con un poco de imaginación, podemos visionar dicho cetáceo prehistórico, pero más bien nos parece una cueva natural, formada por la acción marina y con posible intervención antrópica. Nos llamó mucho la atención un pequeño hueco en la pared del fondo donde se coloca el candil o vela para alumbrar el conjunto. Tras agradecer, la amabilidad de dicha buena mujer, nos pusimos nuevamente en marcha. Más adelante, en la vereda que conduce a Alcaudete, contemplamos los restos de un gran cinturón de piedras, de cientos de metros de longitud, que bordean el camino, quizás un bastión defensivo. Ya en Alcaudete, ascendimos a pequeños abrigos rocosos, posibles cazaderos o refugios de pastores. Acto seguido, llegamos a la Motilla, donde comentamos su palpable “mejoría”, una vez que su perímetro se ha vallado, quedando protegida del pastoreo intensivo y del motocrós. Contemplamos sorprendidos los restos de una posible muralla, de 165 cm de anchura, que defendía a la Motilla y a la Necrópolis situada al oeste de ella, así como grandes sillares de piedra.  Poco después, el grupo pasó a observar la entrada al recinto de la Motilla, comparándola con la señala por Bonsor en un croquis de 1885 (la 1ª excursión de la Sociedad Arqueológica de Carmona fue  a este lugar). Dicha entrada está excavada en la roca, contando con la longitud suficiente para permitir el paso de una carreta o un carro de guerra. Podemos comprobar que el camino que conduce a la entrada en cuestión todavía pervive, a pesar del paso del tiempo, dirigiéndose en  dirección de la actual carretera.

Posteriormente, ascendimos a la loma situada al oeste de la Motilla. Allí pudimos examinar dos pequeños túmulos de apenas 1 metro de  altura, rodeados por una corona de  pequeñas piedras. Estos pequeños túmulos ya fueron excavados por Bonsor, hallando en ellos trozos de hierro y cobre, restos de pátera,…Además, Bonsor añade lo siguiente: “Habiendo puesto al descubierto los alrededores de estos emplazamientos de incineración, descubrí numerosas pequeñas fosas excavadas en la roca y dispuesta de la siguiente manera:

A, A. Dos fosas cuadradas, en el lado este y sur.

Otras dos circulares B, B. al norte y al oeste.”

Una exploración superficial de los túmulos nos permitió descubrir restos de piedras calcáreas, restos de cerámica, piedras quemadas (indicio de tumbas de incineración) y pequeños restos de huesos, probablemente de animales (curiosamente, Bonsor, encontró en una fosa circular de 0,45 m. de ancho y 0,40 m. de profundidad, una lámina de sílex con algunos huesos de un pequeño animal, difícilmente reconocibles). En definitiva, tal como dice Amores “se trata de una necrópolis de incineración bajo túmulo”. También observamos restos de posibles calzadas, restos de construcciones (con agujeros perfectamente taladrados en la roca) y una muralla o cinturón de piedras que flanquea dicha necrópolis.

 

 

La excursión arqueológica terminó sobre las una y media de la mañana, para posteriormente almorzar en el chalet de nuestro compañero Antonio Vargas, en el Balcón de Los Alcores.

                                         MARCO ANTONIO CAMPILLO DE LOS SANTOS

 

 

 

 

 

ASISTENTES:

  • MARCO ANTONIO CAMPILLO DE LOS SANTOS
  • JOSÉ ANGEL CAMPILLO DE LOS SANTOS
  • BLAS JIMÉNEZ Y SU PRIMO
  • JUAN ANTONIO MARTÍNEZ ROMERO
  • VIDAL PRIETO PINEDA
  • FRANCISCO ARANDA
  • DIEGO MUÑOZ
  • ARMANDO RUEDA NUNES
  • ANTONIO VARGAS
  • MANUEL JESÚS JIMÉNEZ  Y SU NOVIA.
  • FRANCISCO JAVIER URBANO BERLOSO

0 comentarios